Diez años esperando un plan

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Una década lleva el Concello cambadés tramitando el que será su primer PXOM. Lo peor es que todo apunta a que el documento tardará todavía en estar finalizado

26 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Elaborar cualquier normativa urbanística es siempre una tarea ardua y complicada. Es preciso realizar trabajos de investigación, obtener un sinfín de aprobaciones por parte de administraciones superiores y responder a incontables alegaciones de todos los afectados. La situación puede complicarse más en el caso de concellos como Cambados, que cuenta con un conjunto histórico que es preciso proteger. Si además se intercalan por el medio modificaciones de la Lei do Solo y un gobierno no amigo en las instancias superiores nos encontramos con que el nuevo, y primero, Plan Xeral de Ordeación Municipal (PXOM) de esta localidad va a tardar más en aprobarse de lo que ningún alcalde ha durado en su puesto. Hace más de diez años que el equipo de gobierno empezó a trabajar en la nueva normativa. De ella, solo ha trascendido un avance.

Cambados parece tener problemas con cualquier normativa urbanística en la que se ponga a trabajar. Un rápido vistazo permite ver que cinco años es la media que tardan los equipos redactores en elaborar este tipo de normativas. Las normas subsidiarias, que son las que actualmente rigen el urbanismo de la localidad, fueron aprobadas en el año 95. Su tramitación fue casi tan complicada como la del actual plan de ordenación, por lo que tardaron más en elaborarse de lo que deberían haber estado vigentes. Y es que en el 2000, el Concello puso en marcha el proceso para redactar el que sería su primer Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).

En el mes de septiembre, llegaba una subvención de 18 millones de las antiguas pesetas que la Xunta concedía a la localidad para redactar el ansiado PXOM. Se hacía preciso este documento por la entrada en vigor de la nueva Lei do Solo. Un mes después, el Concello habilitaba una partida en los presupuestos para financiar también estos trabajos. La nueva normativa le costaría a las arcas municipales algo más de 48.000 euros, esto es, ocho millones de las pesetas de entonces.

En noviembre del 2001, esto es un año después, el municipio se preparaba ya para recibir un avance de lo que sería su normativa urbanística. La empresa G.O.C., encargada de los trabajos, pensaba entregar un primer borrador al equipo de gobierno, para saber si iba por el buen camino y continuaba con su labor.

No fue un mes después, sino en marzo del 2002 cuando los vecinos pudieron ver el primer avance del Plan Xeral. El equipo redactor se reunió primero con la corporación, para tratar de solventar todas sus dudas. Después, atendió las sugerencias de los vecinos, que también presentaron sus alegaciones al documento. Durante un mes, los planos estuvieron expuestos en el salón de plenos y todo el que quiso pudo estudiar el documento. Según sus promotores, el plan apostaba por dotar al municipio de nuevos parques públicos, facilitar el crecimiento de la localidad y aliviar el tráfico en determinados puntos. Los cambadeses presentaron un total de 120 alegaciones a este primer borrador, la mayoría, porque los viales y parques previstos afectaban a sus propiedades. El equipo redactor se puso entonces a trabajar en las alegaciones y remitió el documento a la Xunta.

A finales de ese año, se empiezan a sentir los primeros retrasos. El equipo de gobierno explica que por culpa de la nueva Lei do Solo, el documento se verá retrasado. Y es que desde que Cambados empezara con la redacción del planeamiento, la Administración autonómica ya optó por cambiar la normativa. El entonces alcalde, José Manuel Cores Tourís, asegura que su intención era la de finalizar el documento antes de que terminara el año, pero que eso no será ya posible. Un año después, las previsiones seguían siendo optimistas. «El equipo redactor terminará el PXOM de Cambados a principios del 2004», rezaba un titular de La Voz de Galicia. Pero no fue en el 2004, ni en el 2005... En julio del 2006 el Concello de Cambados informa de que ha recibido ya un informe de Urbanismo sobre el nuevo Plan Xeral. Y entonces empiezan los problemas políticos del documento. El entonces alcalde, José Manuel Cores Tourís, acusa al bipartito de estar hipotecando el crecimiento del municipio por razones políticas, pues los técnicos de la Administración autonómica encuentran muchos inconvenientes en la propuesta del Concello de Cambados.

Hasta que se produce el cambio en el gobierno de la Xunta, nada vuelve a saberse del documento. Ahora, se supone que los técnicos ya llevan algún tiempo trabajando en él, pues las previsiones vuelven a apuntar a que estará listo durante los próximos años. Sin embargo, el hecho de que se hayan decidido modificar las normas subsidiarias, como se anunció esta semana, es un claro síntoma de que al plan urbanístico le falta todavía un tiempo.

Así las cosas, si se echan las cuentas sale que Cambados se ha pasado los últimos diez años tramitando su plan urbanístico. Y lo peor de todo es que el documento, por ahora, todavía no está listo. En todo este tiempo, el municipio ha tenido que crecer al amparo de las normas subsidiarias y del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico, más conocido como Pepocha. Lo que, todo hay que decirlo, no ha evitado problemas. Todo lo contrario.