Rafael Blanco es secretario del club Motos Vellas do Salnés. Al principio era un socio más, pero la anterior directiva creyó que lo mejor era hacer un cambio y fue entonces cuando obtuvo el cargo. Es un apasionado de las motos antiguas y tiene su propia colección.
-¿Cuántas motos tiene actualmente?
-Ahora tengo 17. Toda la colección de Vespas desde al año 1956 al 82, cuando llegaron los intermitentes. También tengo a parte un Vespacar y un Vespa 400.
-¿Cómo surgió su afición por estas motos?
-Me operaron de la rodilla izquierda y el único vehículo que podía utilizar sin que me molestara era la Vespa. Tenía una en casa, la arreglé y como me gustó tanto decidí hacer la colección. A mi familia también le gustan porque siempre tuvieron motos de estas.
-¿Cómo las ha ido adquiriendo?
-Las he comprado poco a poco, empecé hace cinco años. Algunas las conseguí a través de amigos o conocidos y otras por Internet. La más cara me costó 3.000 euros porque es una moto muy cotizada.
-¿Ha terminado ya la colección?
-Me quedan cuatro o cinco por restaurar. La parte mecánica la hago yo con un tío mío al que le encanta ayudarme. Espero tenerlas todas terminadas y pintadas para el verano que viene. Ya no tengo pensado adquirir más, creo que con los 19 ejemplares que tengo es suficiente.