Cornazo, una pista de obstáculos

Yolanda Calvo VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Los vecinos ponen diariamente en peligro su seguridad al verse obligados a circular por la carretera debido a los obstáculos que hay situados en mitad de las aceras

12 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Son muchas las parroquias de Vilagarcía que necesitan urgentemente una mejora en sus infraestructuras y servicios. Cornazo es una de ellas y aunque no es la única, sus calles, cuando las hay, dejan mucho que desear porque la gran mayoría de zonas que pertenecen a este territorio no tienen ni siquiera aceras para que los vecinos puedan transitar por ellas. Las aceras que son el pan nuestro de cada día para los residentes de otros municipios o localidades, en esta población vilagarciana son prácticamente inexistentes.

Una de las carreteras principales de la parroquia, la avenida de Cornazo, puede considerarse privilegiada por ser una de las pocas que cuenta con aceras adoquinadas para el uso de los vecinos. Las condiciones en las que se encuentran dichos pasos son en algunos casos lamentables, tanto por el tamaño de los mismos como por los obstáculos que los hacen poco o nada accesibles. Todo esto sucede ahora, cuando ya se han ampliado las calzadas y supuestamente están mucho mejor que anteriormente. ?ay zonas de la avenida en las que las calles se estrechan hasta tal punto que no cabe ni un pie, mucho menos un carrito de un bebe o una silla de ruedas. De esta forma, los usuarios se ven obligados a bajar a la calzada poniendo en riesgo su seguridad y la de los coches que pasan.

Los tramos más anchos de las aceras están ocupados, en muchos casos, por postes de la luz, señales o maleza, hasta el punto de hacer imposible el trayecto normal, por lo que los vecinos se ven obligados a sortear los obstáculos si no quieren chocar contra ellos.

Esta es la situación de una de las carreteras principales pero las calles del interior están mucho peor. No hay aceras, las calzadas son muy estrechas, la maleza sale fuera de las parcelas e invade el asfalto, los postes y cubos de basura están, en muchos casos, en mitad de la vía y así siguen sumando un gran número de impedimentos.

Esta situación se agrava porque muchos residentes en Cornazo tienen que ir caminando hasta Vilagarcía ya que el número de autobuses que realizan la ruta hasta la ciudad es bastante escaso, concretamente seis al día. El hecho de que muchos vecinos de la zona tengan que realizar a pie los metros que los separan de la capital arousana no tendría la menor importancia sino fuera por el riesgo que esto supone para los transeúntes. Carmen Cascallar, una vecina de la parroquia que realiza normalmente esta ruta hasta Vilagarcía, reconoce que «mucha gente baja andando por no esperar el autobús». Por la mañana hay cuatro vehículos de transporte público, pero por la tarde tan solo pasan dos, menos en el caso de los fines de semana. Los sábados no hay servicio después del mediodía a y los domingos es inexistente durante todo el día.

Esta vecina también indica que «hay que ir pendiente de los coches porque pasan muy cerca de ti». Esto es ahora en verano que el buen tiempo y el número de horas de luz mejora la visibilidad de la zona. En los meses de invierno las personas que circulen, sobre todo por las calles del interior, tienen que ir con mucha precaución para no llevarse un buen susto o, los días de lluvia, para no mojarse por las salpicaduras que provocan los coches.

?ocos pasos de peatones

Otro de los problemas que existe en la zona es la escasez de pasos de peatones. A la hora de echar la basura, por ejemplo, son muchos los vecinos que tienen que elegir entre cruzar la calzada por cualquier lugar y ahorrarse un paseo hasta los pasos de cebra, o bien cruzar correctamente. Esto sucede si el depósito de basura está situado en frente de sus viviendas, ya que sino tendrían que desplazarse muchos metros hasta encontrar uno de estos pasos.

En la avenida principal los vehículos suelen pasar a una velocidad bastante elevada, lo que hace más peligroso tanto la circulación de los vecinos que se encuentran con la imposibilidad de andar por la acera, como de aquellos que tienen que cruzar la calle y no disponen de un paso de cebra cerca. En el interior este tipo de señalización es casi inexistente, por lo que hay vecinos que optan por cruzar con un chaleco reflectante.

Aprovechar los recursos

Hace meses que se trató de arreglar un poco esta situación y se llevaron a cabo obras de saneamiento para mejorar el alcantarillado y que el agua no inundase las calles los meses de lluvia. También se ensancharon algunas carreteras, para lo que muchos vecinos tuvieron que ceder al ayuntamiento metros de sus propiedades. Después del gasto y el esfuerzo hecho por los ciudadanos, las carreteras están más anchas, pero las calles son intransitables. La maleza ocupa casi por completo la acera y las señales de circulación están colocadas en medio de la misma. También se puede ver como la vegetación está enganchada a un poste de la luz que, de nuevo, no podía estar peor situado peor. Los motivos de esta situación son inexplicables: todo el mundo puede apreciar que la situación de los indicadores no es la adecuada.