Cuando escasea la pasta, toca echarle imaginación al asunto. Las fiestas de Vilagarcía, tanto las de Santa Rita como las de San Roque, es de lo que más ha mejorado con el bipartito PSOE-BNG de Ravella. Hasta este año. La crisis económica ha obligado a reducir un 30% el presupuesto de los festejos de este mes de agosto y del cartel se han caído muchas cosas buenas, como el festival de blues. Pero lo peor es que con los cuartos que han quedado, en lugar de darle al coco y hacer una programación modesta pero digna y que pueda gustar a ciudadanos de distintas edades, en el Concello se han entregado a la caspa. Los artistas escogidos para los conciertos grandes del San Roque son, y agárrense, Francisco, David Civera y Sergio Dalma. No iré a ninguno. Con uno solo en el programa habría llegado para cubrir el cupo de caspilla que toda fiesta necesita. Nos ha faltado pedirle a Torrente que lea el pregón, hacer hija predilecta de la ciudad a Massiel y alcalde honorario a Pérez Vallejo, que cuando organizaba las fiestas aquello era el súmmum de la caspa. Y para que no digan que hago crítica destructiva, ahí va mi alternativa, que yo no soy Rajoy. Mantener el festival de blues y hacer un único concierto-caspa. Y el resto, o a la hucha o para otras actividades.