Tras la firma del convenio de colaboración, el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, el presidente de la Diputación, Rafael Louzán y la alcaldesa de Ribadumia, Salomé Peña, visitaron las obras que se están acometiendo actualmente en el puente de Barrantes, una conexión viaria sobre el Umia que está siendo mejorada en los últimos meses y que presentaba profundas deficiencias, derivadas del paso del tiempo y también por culpa de la caída de un árbol, que dejó la estructura notablemente dañada.
Louzán aprovechó para asegurar que «esta é unha obra complexa e necesaria e confiamos en que a finais de ano poida volver a ser empregada para pasar da parroquia cambadesa de Vilariño á ribadumiense de Barrantes». Este puente es habitualmente utilizado por maquinaria agrícola y por ello, la prioridad es que se restablezca, cuanto antes, el tráfico rodado, algo que podría hacerse realidad en un par de meses, aunque las obras no estén finalizadas por completo.
En este enclave se sigue trabajando en la construcción de una gran senda verde para los viandantes.