Un pulpo ha dicho que España le ganará hoy a Alemania. Se llama Paul, vive en el acuario Sea Life de la ciudad alemana de Oberhausen y se ha hecho famoso por ser capaz de adivinar los resultados de los partidos que juega la selección germana. En el Mundial de Sudáfrica no ha fallado ni una sola vez. Predijo las victorias sobre Inglaterra y Argentina y hasta la sorprendente derrota contra Serbia. En la pasada Eurocopa también le consultaban y solo falló el resultado de la final. Dijo que ganaría Alemania y... bueno, ya sabemos todos que eso no fue así. El método que usa el pulpo es bien curioso. Le ponen dos urnas de cristal con las banderas de los países que se enfrentarán en el terreno de juego. Dentro, hay sendas cajas de mejillones. Ganará el partido la selección que esté en la urna que abra Paul para zamparse los bivalvos. Alucinante. Ahora bien, será otra vez cierta la predicción del pulpo o errará, como ya hizo en la final de la Eurocopa. Puede que incluso para compensar. No se sabe. Habrá que esperar a esta noche. Y llegados a esta línea estoy pensando yo que vivimos en un mundo bien extraño. Un mundo en el que los pulpos adivinan cosas, nosotros le creemos y todo el país está pendiente de una pelotita y no del IVA la crisis y la corrupción.