El colegio no se acaba hasta la semana próxima, pero en la Escola Municipal de Música de Vilagarcía ya celebraron ayer el fin de curso con un gran concierto. Fue en el auditorio de la ciudad, a las siete y media de la tarde, y la ocasión sirvió para ver y escuchar a todos los alumnos de la escuela Bernardo del Río, repartidos en sus ocho agrupaciones musicales. Solo faltaron los más pequeños, que ya ofrecieron días atrás su festival de música en movimiento. Ayer sonaron los grupos de las guitarras, cuerda, viento de madera -Os cañas se hacen llamar- el grupo de acordeones, percusión y los grupos de «peques» y «mayores», además de coro infantil y juvenil de la escuela.
Quienes ayer ocuparon las butacas del auditorio se encontraron con un repertorio de lo más variado, lo que en gastronomía se podría comparar con un menú degustación. Hubo música clásica, popular y moderna. Entre los títulos, Mi bella Lola , el Jesucristo Superstar de Andrew Lloyd Webber, o la Obertura de Te Deum; además sonaron temas de The Beatles y Bob Dylan, que compartieron cartel con una jota gallega y la marcha Cumbia. En la variedad está el gusto, y la didáctica y el entretenimiento también.
Tras los aprendices llegaron los más experimentados. El colofón lo pusieron la Júnior Band y la Banda de Música de Vilagarcía que interpretaron conjuntamente el Concertino de André Waignein; Dakota, de Jacob de Haan y Queen in Concert . Sonidos de banda para una banda, la de los chavales, que se va de vacaciones.