Un barco de Pontevedra a Gaza

María Conde PONTEVEDRA/LA VOZ.

AROUSA

Una asociación local mantiene su propósito de fletar un buque en colaboración con un colectivo sueco para enviar ayuda humanitaria a la franja

02 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Miguel Cuña reconoce que le ha sorprendido «la violencia y brutalidad» del Ejército israelí contra los cooperantes de la flota que pretendía repartir ayuda humanitaria en Gaza. «Ya el año pasado -recuerda- la misma flota que había organizado Free Gaza había sufrido un asalto por parte de la marina israelí en aguas internacionales, y ese asalto se había saldado con la detención de toda la tripulación y con la incautación de la embarcación, pero no hubo víctimas mortales ni esta violencia de ahora».

Precisamente aquel episodio fue el germen de la asociación pontevedresa Barco a Gaza, creada el pasado año y que pretendía también poner su granito de arena para romper el bloqueo impuesto en 2007 por Israel a la franja. Como portavoz del colectivo, Cuña explicó que mientras daban los pasos para fletar ese barco de ayuda a Gaza, conocieron una acción similar en Suecia, y decidieron aunar esfuerzos. La iniciativa se convirtió en conjunta y la idea era que el buque mercante -que se pensaba adquirir- saliese en primavera de Suecia e hiciese escala en Marín «para recoger la ayuda que nosotros pudiésemos aportar y para que nos subiésemos como tripulantes».

Seis meses después, la iniciativa se mantiene, aunque todavía no ha sido posible la adquisición del barco, ahora atracado en un puerto noruego. «Estaba apalabrado -afirmó Cuña en Radio Voz- pero la compra quedó bloqueada en Suecia, y suponemos de que alguna manera se está notando la presión que están ejerciendo para todo este tipo de iniciativas solidarias con el pueblo palestino». Pero no por este contratiempo dejarán de intentarlo «por todos los medios». «Si no es con ese barco, con otro», apunta. La ayuda que pretenden llevar incluye materiales para la reconstrucción de Gaza, como paneles solares, materiales de construcción y sanitarios y potabilizadoras de agua.

El contratiempo del buque ha tenido como consecuencia un parón en los últimos meses en las gestiones que Barco a Gaza realiza para conseguir financiación para el proyecto, de la que se excluye a las administraciones públicas. Hasta la fecha, por ejemplo la venta de camisetas les proporcionó más de 5.000 euros, pero el presupuesto de toda la iniciativa (compra del barco y ayuda incluida) se estima en medio millón de euros.