Al vino tinto de O Salnés nunca le faltaron defensores, pero ahora además los tiene oficialmente, porque ayer se celebró, por primera vez, la investidura de los 70 -nada más y nada menos- valedores de la Honorable Orde dos Viños Tintos do Salnés. Es algo así como los Cien mil hijos de San Luis, o los trescientos guerreros a los que hace referencia nuestro compañero Serxio González en la página 7. Entre ellos no está Rafael Louzán , pero el presidente de la Diputación es un asiduo, y por lo tanto, embajador del vino tinto. Y así lo demostró ayer con su presencia en el acto, donde dijo que los valedores «son un fiel reflexo da colaboración desinteresada na defensa deste caldo tradicional tan arraigado na comarca».
Lo de los valedores es una más que honorable excusa para beberse unas tazas de tinto, pero para completar la mesa con jugosas carnes nada mejor que sumarse a la asociación de productores Porco Celta de Galicia, que ayer se reunió en la Casa Vella de Baión para recibir unas charlas relacionadas con su particular manera de criar el cerdo, en un entorno natural y cargado de mimo. Luego, cómo no, también ellos se sentaron a la mesa, y además de degustar productos propios, como jamón o churrasco, no se resistieron a probar unos buenos mejillones de la ría regados con albariño, que ya se sabe que de algo más que del cerdo vive el hombre.
Otros que encontraron una buena excusa para comer juntos fueron los alumnos de la promoción del 65 del antiguo Instituto Laboral de Vilagarcía, que después de reunirse frente al centro en el que estudiaron hace ya 30 años, el actual instituto Castro Alobre, se fueron a comer juntos al restaurante Acebo. Eran 56 ex alumnos, y entre ellos había caras tan conocidas como la de los hermanos Javier y José Luis Camba , o tan importantes como Álgel Recamán Rivas , director de Construcción de Navantia. El padre Daniel Espiño visitó a sus antiguos alumnos, aunque por su edad no pudo quedarse a comer. Todos ellos alabaron las cualidades humanas del sacerdote.
Con tantas buenas razones para comer y beber, no es de extrañar que los de La Voz hayamos encontrado la nuestra, y por eso el viernes nos juntamos a cenar en La taberna de Moe's para despedir a dos chicas estupendas que estuvieron con nosotros en los últimos meses. En la foto, la de la izquierda es Raquel Iglesias , redactora, y la que se come el pastel a su lado, Alicia Saavedra , fotógrafa. Las dos hicieron un gran trabajo y las echaremos de menos.