Los alumnos del colegio de A Escardia fueron esta semana, por primera vez en el curso, a limpiar su parcela de marisqueo en A Concha. Quitaron algo más que algas
16 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Este año estuvo tan mal tiempo que los alumnos de A Escardia todavía no habían podido salir a la playa a cuidar la parcela que la cofradía les ha cedido y en la que cultivan marisco. Esta semana realizaron sus primeras salidas y, después de tanto tiempo, lo más urgente era limpiar el espacio. Así que los chicos se pusieron manos a la obra y, provistos con botas de goma y los útiles apropiados, comenzaron a quitar las algas que cubrían el marisco.
Pero las almejas que crecen en su parcela no solo estaban tapadas por el verdín del mar, sino que los niños tuvieron que sacar un buen puñado de plásticos que se habían depositado sobre la arena y que ellos llevaron después a un contenedor. Se ve que hay personas que no tienen tanto respeto al medio ambiente como estos alumnos de A Escardia que llevan años cuidando una zona marisquera con la colaboración de la cofradía de Carril y del programa ambiental de Voz Natura, que impulsa la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre.
Además de este proyecto, en este centro trabajaron mucho este año alrededor de la figura de Darwin. Cada semana se centraban en una de las etapas del Beagle y por fin esta semana realizaron una ilustrativa excursión a A Coruña, donde visitaron, entre otras cosas, la Casa das Ciencias.
También se dedicaron al estudio de los árboles. Las actividades en este campo se programaron según cada nivel educativo. Los mayores, por ejemplo, se centraron sobre todo en estudiar las clases de hojas.
Pero si el trabajo en las aulas fue intenso, no puede decirse lo mismo de lo ocurrido en el patio. El mal tiempo impidió, también en este caso, que pudiesen dedicarle mucha atención a este espacio. De hecho, incluso el invernadero que tenían en el patio escolar quedó destrozado con los temporales.
Operarios del Concello de Vilagarcía arreglaron un poco la parcela de cultivo, e incluso hicieron una pequeña bancada para cultivar las fresas y que no les ataquen los caracoles. Ahora tienen fresas y también lechugas y guisantes.
Aunque el recinto del colegio no es muy grande, tratan de aprovecharlo al máximo y de incluir la máxima vegetación posible. En el porche, de hecho, tienen un olivo del que estudiantes y profesores están muy orgullosos.