Un empresario compra el edificio del bar Xentes y proyecta un hotel

Serxio González Xurxo Melchor VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

16 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La calle más emblemática de Vilagarcía verá en breve modificado sustancialmente su aspecto actual. Un empresario de la comarca ha comprado el edificio que en su día albergó el Hotel Cortegada y en cuyo bajo se encuentra uno de los bares de más solera de la capital arousana: el Xentes. El proyecto es restaurar el inmueble, incluido en el catálogo de bienes a conservar del Concello, y convertirlo en un hotel, lo que supondría también el cierre del bar.

El empresario ya ha llegado a un acuerdo económico para indemnizar a los propietarios de los dos negocios que ocupan el bajo del edificio, el bar Xentes y un comercio de ropa. Las obras de rehabilitación del inmueble obligarán a cerrar los dos establecimientos actualmente abiertos.

El hotel llenaría un hueco en la oferta turística de la ciudad, en la que tan solo hay un hotel urbano, el Castelao. Además, contaría con todos los servicios, ya que aunque no podría tener aparcamiento subterráneo, entre otras cosas por encontrarse en una zona peatonal, sí tiene un párking público muy próximo, como es el de O Cavadelo.

Además, el proyecto supondría la recuperación de uno de los pocos inmuebles nobles que quedan en el centro de Vilagarcía. La fachada del edificio está protegida, así que la edificación que se haga deberá respetar su estructura y su estética.

En esta manzana y en las aledañas se encuentran algunos de los edificios más importantes del casco urbano vilagarciano en lo que respecta al patrimonio. A muy pocos metros de este edificio se encuentra otro de estética y proporciones similares que también está siendo rehabilitado para acoger oficinas comerciales. Se trata del inmueble en el que hasta hace no mucho estuvo la ferretería Sobrino.

Afortunadamente, tras el desastre de años anteriores en los que Vilagarcía perdió edificios de gran valor urbanístico, estético e histórico -el último fue el cine Fantasio-, las cosas han cambiado sustancialmente y ahora los proyectos que afectan a estos inmuebles destacados suponen siempre su rehabilitación.

Otros inmuebles

El caso más reciente, además de los dos mencionados de la antigua ferretería Sobrino y el del Xentes, fue el del edificio Simeón, que fue restaurado y en el que, además de viviendas, se han habilitado bajos comerciales. Precisamente, el pasado viernes se inauguró en el bajo que da a la calle Alcalde Rey Daviña la tienda Pull&Bear, una muestra más de cómo la peatonalización de esta céntrica calle de la capital arousana ha hecho florecer el comercio. No en vano, desde que se cerró al tráfico son muchos los establecimientos que se han abierto en este vial, como es el caso de Benetton.