Marcelino Abuín presenta a los comerciantes el plan para peatonalizar la calle Castelao
AROUSA
El Concello de Vilagarcía quiere poner en marcha la peatonalización de la calle Castelao y la mejora de su entorno a cargo del programa Luz Salgada. Pero no quiere hacerlo de espaldas a los principales afectados, los comerciantes de la zona. Esa es la razón de que ayer se convocase en el salón de plenos una reunión explicativa del proyecto.
Una veintena de profesionales asistió a este encuentro en el que la alcaldesa Dolores García, primero, y el concejal de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín, a continuación, explicaron los detalles de estas actuaciones.
La regidora expuso a los comerciantes que dentro del programa Luz Salgada, que recoge toda una serie de mejoras urbanas en torno al río de O Con, se prevé actuar en la calle Castelao, pero también en Brandariz, Xeneral Pardiñas, Covadonga, Cobián y Arcebispo Andrade. Después de su introducción, fue Abuín quien entró a desgranar pormenorizadamente los detalles del proyecto.
La actuación sobre el área de la calle Castelao se traducirá en la renovación de todo el pavimento, que será sustituido por un enlosado de granito, y también del mobiliario urbano, además de la plantación de nuevo arbolado. Se desarrollará en dos fases. La primera es la que dibuja la propia calle Castelao, y la segunda, la que se articula en torno a Arcebispo Andrade.
Se trata del espacio que ocupaban las antiguas marismas, desecadas a finales del siglo XIX para permitir el crecimiento del casco urbano. Esta vía sigue el trazado del antiguo puente que unía Vista Alegre con la iglesia parroquial y la actual plaza de España. De hecho, el objetivo no solo es poner en valor ese eje, sino también buscar los posibles vestigios del puente bajo la pavimentación.
A diferencia de lo que ocurre en el entorno de la plaza de abastos y la muralla de Vista Alegre, la peatonalización de la calle Castelao no precisa la autorización de ninguna otra Administración. Por eso el proyecto puede ser licitado de inmediato. En cuanto los trabajos estén contratados, su ejecución debe desarrollarse en cinco meses, de manera que a final de año se espera que la fisonomía de este espacio haya cambiado por completo. Será la segunda modificación urbana importante después de la acometida en Rey Daviña.