El alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, se congratuló ayer públicamente de que la Xunta de Galicia haya retomado el proyecto para ampliar la Autovía do Salnés hasta O Grove -la dirección xeral de Infraestructuras anunció este sábado el inicio de los estudios ambientales para definir el trazado de la nueva vía-, pero su reflexión no está exenta de crítica.
El regidor socialista le reprocha a la Xunta la tardanza en dar este paso, teniendo en cuenta que los trabajos estaban contratados ya en enero del 2009, según apuntó, y le recuerda que en O Grove siguen a la espera de conocer las previsiones que el gobierno de Núñez Feijoo tiene para otras infraestructuras como son el puerto deportivo, el centro de salud, el pabellón y la piscina «de las que nada se sabe en el último año».
El alcalde grovense manifestó su «sorpresa» por que la Xunta le dé un impulso ahora al desdoblamiento de la vía rápida, y tiene su propia teoría para explicarlo.
Cortinas de humo
«Quiero pensar que nada tiene que ver con el escándalo sobre la urbanización de Raeiros porque, utilizando las palabras del señor Pérez (en alusión al portavoz local del PP), esto sí parece una gran cortina de humo, pero utilizando la sabiduría popular, no hay mal que por bien no venga», añade José Antonio Cacabelos.
«Vista la buena intencionalidad de la Xunta hacia O Grove, al menos este fin de semana pasado, quiero aprovechar el tirón, y si necesitan más humo, le recuerdo que estaríamos encantados de saber algo sobre el centro de salud, el puerto deportivo, el pabellón y la piscina. Proyectos que también languidecen en los cajones de la Xunta sin mucha voluntad de que salgan a la luz. Creo que sería una buena ocasión de que habláramos de ellos», concluye el regidor.