Hemos pagado ocho millones de euros de más en las conversión en autovía de la vía de O Salnés porque hubo que cambiar todos los tubos de drenaje de mala calidad colocados con anterioridad. Todavía nadie pagó por aquella desfeita, solo los ciudadanos con sus impuestos. Ahora invertimos más de 750.000 euros en el arreglo de la fachada del auditorio porque cuando se construyó, hace solo unos años, no se eligieron las losetas apropiadas. El arquitecto autor de ese proyecto sigue por ahí ganando premios. También vamos a levantar dos nuevos edificios judiciales en la comarca porque los actuales, que no tienen más que un decenio, no sirven. Nadie le pidió cuentas a nadie, porque se ve que hay quien cree que el dinero de todos no es de nadie. Y ahora, cuando no hay ni para pagar el comedor de nuestros hijos, los contribuyentes soltaremos otros 1,2 millones para reparar esa otra desfeita, la del río que pasa por el garaje de un edificio en Vilagarcía. Y eso a pesar de que el constructor, al que se le abrió un expediente administrativo, cobró las viviendas a precio de burbuja inmobiliaria. Pero ya se sabe que hay sectores privilegiados. Como decía Elsa Baeza, arquitectos, ingenieros...