Con la clasificación para la fase de ascenso a la Liga Femenina en el bolsillo, el Extrugasa se permitió ayer el lujo de bajar el pistón ante un Caja Rural Valbusenda que con su triunfo mantiene vivas sus escasas opciones de poder disputar la final a ocho de Vilagarcía.
Cierto es que el cuadro zamorano dispone de una de las mejores plantillas no ya del grupo, sino de la categoría. Pero resulta difícil pensar que pudiese doblegar con tanta facilidad al Extrugasa si este necesitase todavía amarrar uno de los cuatro primeros puestos.
Aguantó el conjunto de Tito Díaz el primer cuarto, en el que incluso fue por delante en los primeros compases (6-8). Al término de los diez primeros minutos de partido el electrónico aún perfilaba un duelo igualado: 20-17.
El choque comenzó a romperse en el segundo cuarto, con el Caja Rural Valbusenda yéndose 14 arriba al descanso: 38-24. Tito Díaz comprendió que era esta una buena oportunidad para oxigenar a su cinco titular, sobrecargado de partidos tras seis largos meses de campeonato en los que las jugadoras de referencia del Extrugasa promediaron más de 30 minutos por encuentro.
El técnico del Extrugasa dio más minutos de los habituales a sus jugadoras de refresco, y eso, ante un adversario como el zamorano, tuvo su lógica repercusión. Sobre todo cuando Tito Díaz se quedó sin una de sus cuatro rotaciones, al ser eliminada Todorova en el minuto 24 por ver su segunda falta antideportiva del encuentro.
El último cuarto fue un mero trámite, iniciado con un 62-43. La tripleta exterior del Valbusenda se lució a costa de la relajación vilagarciana, sumando entre Louden, Gesteira y Lassiter 62 de los 79 puntos de su equipo.
Díaz manifestó al término del partido que «lo primero que hice al acabar fue felicitar a mis jugadoras, y decirles que es lógico una bajada de tensión después del esfuerzo tan tremendo que habían hecho en los 25 partidos anteriores». Y lanza un mensaje de tranquilidad: «Este equipo va a recuperar la tensión y volver a ganar».