20 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Puede parecer una obviedad, pero el tiempo pasa y sus huellas se dejan sentir a poco que uno se detenga un momento y repare en sus efectos. Los socavones en el paseo marítimo de Vilagarcía recuerdan que no solo es necesario construir, sino también mantener y, en su caso, reparar lo creado. Buena falta hará que Costas, ahora que por fin se moja en Vilaxoán, le eche un vistazo.