Los vecinos de Dena, aterrados por los ataques de dos perros

AROUSA

La pareja de canes deambula últimamente por Viliquín y han obligado a varias personas a refugiarse de urgencia en una casa

17 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Con el miedo en el cuerpo viven últimamente los vecinos de Dena. Se ha instaurado en la zona el pánico porque hay dos perros -de tamaño medio y cruce de razas- que campan a sus anchas y que ya han provocado ataques entre los naturales de Vilinquín.

En los últimos días se han repetido las escenas de miedo. El camino que más transitan los canes es el de acceso a la iglesia. Personas mayores pero también niños utilizan esa vía para cruzar el territorio a diario y no es ni la primera ni la segunda vez que los perros se han encarado con estos vecinos.

El mayor problema se registró hace algunos días, cuando la pareja de animales acorraló a varias personas que se encontraban en el lugar y que tuvieron que cobijarse en una casa cercana para resguardarse gracias a la invitación del dueño del inmueble.

Desde la Asociación de Vecinos Santa Lucía de Dena se ha puesto el grito en el cielo y han comunicado los hechos a la Policía Local.

Sin embargo, no solo en Viliquín temen a estos perros. En el entorno del mercado de Dena, también se comenta estos días el tema, más si cabe cuando la dupla de cánidos se ha dejado ver por los alrededores en múltiples ocasiones.

Lo que solicitan los vecinos es que se ponga remedio a este problema para «evitar males mayores e irreparables».

Dispositivo de vigilancia

Desde la Policía Local de Meaño se insiste en que el tema está controlado desde hace días. Desde que tuvieron constancia de la presencia de los perros, los agentes municipales patrullaron la zona de referencia para evitar situaciones de riesgo para los vecinos. Estas jornadas de actuación de los policías se han venido repitiendo diariamente durante las últimas jornadas y aunque es cierto que no se puede dar por zanjado el asunto, en las últimas horas no se ha tenido constancia de nuevos ataques.

La explicación que parece estar detrás de este asunto es la de los destrozos sufridos en la finca en la que residían los perros. A causa del temporal Xynthia, el portalón se vino abajo y los animales aprovecharon para escapar. Durante varios días estuvieron rondando por el municipio, aunque parece que podría haber desaparecido el riesgo. Los vecinos, aún así, siguen pendientes de no encontrárselos frente a frente, por lo que pueda pasar.