El tren Pontevedra-Ourense tarda tanto como el AVE Madrid-Barcelona

A. Castroverde

AROUSA

07 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los trenes del oeste no son solo meras creaciones de Hollywood. El occidente peninsular atesora algunos servicios capaces de rivalizar, al menos en tiempos, con los que muestran los western de la factoría norteamericana. Es el caso de la línea Pontevedra-Ourense en la que el tren tarda lo mismo en hacer el trayecto entre las dos ciudades que el AVE Madrid-Barcelona.

Al menos cuatro servicios de AVE permiten hacer el viaje entre Madrid Atocha y Barcelona Sants en 2 horas y 38 minutos. Es exactamente el mismo tiempo que invierte en llegar a Ourense el tren hotel que tiene su salida a las 21.30 de la terminal pontevedresa. Si en vez de este servicio, se toma el Talgo, el tiempo baja a 2 horas y 28 minutos. No obstante, si se va a continuar hacia Madrid y se suman los tiempos de espera en la ciudad de las Burgas, los viajes se alargan notablemente. El talgo gasta 2 horas y 56 minutos desde que sale de Pontevedra hasta que arranca de Ourense y el tren hotel 3 horas y cinco minutos.

A la hora de analizar las causas de estos largos recorridos hay que anotar sin duda la decisión de que los trenes de Pontevedra vayan a Vigo y regresen de nuevo a Redondela, un rodeo que supone unos 40 minutos a mayores. Pero no es la única causa. El problema está fundamentalmente en unas líneas de trazado decimonónico que aún están en servicio en gran parte del oeste peninsular, mientras en otras latitudes llevan años disfrutando de la alta velocidad.

Los usuarios suelen ir más rápidos que las Administraciones a la hora de buscar soluciones. Así que son pocos los viajeros de Pontevedra en dirección a Madrid que no han optado por el bus o el avión. Quienes siguen fieles al ferrocarril o lo utilizan ocasionalmente soportan hasta Charmartín 8 horas y 18 minutos en el talgo y 10 horas y 35 minutos del tren hotel, tiempos más que suficientes para hacer entre tres y cuatro el viaje en AVE desde Atocha a Sants.

Aquí, a falta de inversiones para construir la línea Pontevedra-Ourense por Cerdedo, algunos enamorados del ferrocarril se las han ingeniado pata implantarla por su cuenta. Así que hay quien se busca la vida para que le lleven en coche por la N-541 hasta Ourense y, de esta forma, recortar en casi tres horas el viaje en tren a Madrid, eso sí, a costa de sumar más de una hora de carretera y el gasto de gasolina.

Mientras la red de la alta velocidad se extiende por media España con los impuestos de todos -hasta Soria y Teruel tendrán servicios de este tipo- las Rías Baixas y los 900.000 habitantes que pueblan el territorio pontevedrés siguen fuera de las previsiones inmediatas del Gobierno, que se niega a fijar plazo al tren por Cerdedo tras incumplir cuantos puso hasta la fecha.