02 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Si alguien, en el gobierno local de Vilagarcía, tenía dudas sobre la verdadera naturaleza de la moción que el pleno suscribió el pasado jueves, puede ir quitándose la venda. La conselleira lo tiene claro. Ravella metió la pata e hizo suyo un problema, el del emplazamiento del nuevo ambulatorio, que era del Sergas. Ahora, la Xunta le mete prisa al Concello. Son unos artistas.