Despedida a ritmo de mambo

AROUSA

Los vecinos de Carril vistieron ayer de luto riguroso para acompañar en su último viaje a la sardina, fallecida hace unos días en la cola del paro

18 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Todo el mundo sabe que la sardina resucitará por San Xoán. Quizás por eso los lloros son menos y, aunque en Carril se vistió mucha gente de luto y las plañideras cumplieron con su función, el ambiente en el velatorio del preciado pez era más bien festivo. Hace unos días que la sardina fallecía en la cola del paro -aunque hay también quien ve detrás de su deceso una suculenta empanada- Fuese como fuese, lo cierto es que los vecinos de Carril la despidieron como corresponde. Los salones del Gato Negro albergaron su velatorio y, desde allí, el féretro, portado por cuatro simpáticos monaguillos, salió a recorrer las calles.

A ritmo de mambo y de Paquito el Chocolatero despidieron algunos chicos de la banda de música, reconvertidos en charanga, a la finada. Junto a ellos estuvo también el grupo Malveiras, cuyos componentes, convenientemente disfrazados, acompañaron al cortejo fúnebre.

No faltó detalle en este entierro. El Gato Negro quiso brindarle una despedida como es debido. A las puertas de la sociedad carrilexa se montó un atril para que quienes se acercaron al velatorio pudiesen firmar y dejar testimonio de su dolor.

Las mujeres rurales, enlutadas como corresponde, supieron reponerse a tanto dolor y dedicaron unas coplillas a la sardina y a otros asuntos de actualidad. No perdieron la oportunidad de meterse un poco con una de las concejalas de Carril, Susana Camiño, a quien advirtieron que se va a ganar la enemistad de la Iglesia como siga casando a tanta gente en el Ayuntamiento. Precisamente Camiño formó parte de la representación municipal en el entierro, junto a Castro Ratón y a Victoria Hierro.

Por su parte, en Cambados, se celebró en el día de ayer una apuesta innovadora en cuanto a los entierros del miércoles de ceniza se refiere. Por primera vez se sustituyó a la tradicional sardina por una imagen de «Mijeliño o dos Jackson». La gran recreación del rey del pop atravesó, escoltado por un enorme grupo de plañideras y seguidores, el habitual recorrido del fúnebre cortejo. Sin embargo, el luctuoso acto estuvo endulzado por el reparto de filloas y dulces típicos de estas fechas elaborados por la asociación de mujeres del municipio cambadés.

Finalmente en A Illa se enterró una reproducción de la figura de la popular Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, en lo que se convirtió en otro guiño a esta corriente de reducir a cenizas a personajes públicos en vez del habitual pescado como hasta ahora.