No se puede decir que el carnaval sea una fiesta infantil, porque hay muchos mayores que disfrutan como niños durante estos días. Pero sin duda son unas fechas en las que los más pequeños se lo pasan en grande vistiendo los trajes de sus personajes favoritos.
Ayer, el Concello de Vilagarcía brindó un espacio en el que los chavales pudieron reunirse y divertirse con sus disfraces y las actividades paralelas que se organizaron. Ese espacio fue la plaza de A Peixería, donde ayer por la tarde se celebró la fiesta infantil.
Chinitos, ninjas, todo tipo de seres monstruosos y animales compusieron la particular fauna carnavalera de Vilagarcía, que una vez más demostró que muchas niñas todavía desean ser princesas, puesto que este fue, precisamente, uno de los disfraces más socorridos.
Para amenizar la tarde, los niños contaron con música en directo y también pudieron participar en varios talleres. Efectivamente, la concejalía que dirige Ana Lorenzo programó manualidades relacionadas con los disfraces y actividades de globoflexia, entre otras cosas, para que los pequeños no dispusiesen de un solo momento de aburrimiento en toda la tarde.
Y aunque muchos con la emoción se olvidaron de hacerlo, otros niños guardaron un momento para merendar. El Concello distribuyó de forma gratuita productos lácteos donados por Larsa y Clesa, aguas y refrescos, así como las típicas orejas de carnaval.
Pero como los niños son incansables y seguro que todavía tienen ganas de más, esta tarde podrán participar en el desfile o, si prefieren, disfrazarse para verlo desde la barrera.