Algunos vinos y canciones para conjurar al mismo San Valentín

Xoán Cannas, sumiller del Camiño de Serpe, marida caldos y música en una combinación para el Día de los Enamorados


De todos es conocido el poder de seducción de los vinos y de la música. Pero nadie, hasta ahora, se había atrevido a maridarlos. Xoán Cannas, sumiller del restaurante Camiño da Serpe y Nariz de Oro en el 2004, ha realizado todo un ejercicio de nostalgia y confeccionado un casete de esos de antes con una selección de canciones. Cada una de ellas lleva asociada un vino distinto. Todo un instrumento de seducción.

«Levaba moito tempo dándolle voltas a esta idea», explica el autor de esta cinta musical. «Cando vou no coche escoitando música, sempre penso está canción é un branco e, esta, un tinto», añade. En su opinión, un mal acompañamiento musical puede estropear una comida y, como normal general, «os agudos relaciónanse cos brancos e os graves cos tintos». Por esta teoría, «Rod Stewart é sempre de brancos, mentras que Springsteen é de tintos».

Su casete musical para el Día de San Valentín contiene un total de trece canciones, más una de regalo. La cara A empieza con Puff Daddy y su I´ll be missing you, tema que combina con un Emrich-Schönlber, de la zona de Nahe en Alemania, un vino refinado hasta el extremo y elegante. Fran Sinatra y su I got you under my skin encuentra su pareja en el Francesc Grimault, un vino de la tierra de Mallorca cálido y potente. Sade y su No Ordinary Love se quedan con el Chateau Gigonan, de la región francesa del Ródano sur, mientras Aretha Franklin y su Say a Little pray for you maridan perfectamente con el Corullón 05, un Bierzo fresco, jugoso y lleno de vida, como la canción. Un Borgoña complementa al Aint no Mountain high enough , de Marvin Gaye y un Ribera del Duero, el Neo 06, acompaña a la perfección al Layla de Eric Clapton. Y un Rías Baixas, el Goliardo de Rodrigo Méndez, es el elegido para el Here comes the sun , de The Beatles.

La cara B

Rolling Stones y sus Wild Horses son los encargados de inaugurar la cara B de esta cinta, combinando con un Douro, el Pintas 06. Para los caldos gallegos como el Ribeiro Viña de Martín, el acompañante es el mismísimo Elvis Presley y su Always on my mind . Para los postres, se reserva a Prince y su Purple Rain , que marida con un champán, mientras que Fugees combina con un Jerez. El bonus track es para Joao Gilberto al que hay que escuchar, no podría ser de otra forma, degustando un Quinta do Vale Dona María, un Porto.

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