La serotonina es una sustancia que parece ser es responsable de que seamos o no felices. No lo sabía, pero me lo contó una chica que a veces la tiene por los suelos. Igual es porque, como yo, escogió el periodismo como profesión y eso da muchos disgustos. Sobre todo si, como ella, eres muy joven y aún te estás intentado abrir camino en este bosque de periódicos, radios, teles y ahora también páginas web y demás medios. En la vida hay muchas cosas que te pueden bajar la serotonina, además de las meramente fisiológicas. Es decir, además de las pequeñas disfunciones en la producción de esta sustancia que pueda tener tu organismo. El desamor es causa común de bajonazos serotonianos. De hecho, -que diría una amiga mía- es lo que más infelicidad produce junto con la enfermedad. Lo siguiente yo creo que sin duda son las trifulcas judiciales. El alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos (PSOE), debe estos días tener la serotonina en mínimos. Y su popularidad sigue el mismo camino. Prevaricación, tráfico de influencias y negociación prohibida a funcionarios son cargos muy duros. Son de los que le acusa el juez. Pinta fatal para él. Cacabelos ha sido prepotente y se ha equivocado en casi todo desde que es alcalde. Ahora su carrera política amenaza con quedarse en carreriña.