El PP no logra el vuelco electoral que necesita para gobernar y el bipartito PSOE-BNG seguiría en minoría y a merced de IU
07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Vilagarcía seguirá estancada si cuando se celebren las elecciones municipales se produce un resultado no ya idéntico al que muestra la última encuesta de Sondaxe para La Voz, sino también parecido. Porque parece que las posibilidades de que se produzcan cambios están muy lejos.
La estimación de concejales para el 2011 dejaría las cosas casi igual que ahora. Inestables. El Partido Popular de Tomás Fole no lograría el vuelco electoral que necesita para poder gobernar la octava ciudad de Galicia, que perdió hace ya casi veinte años. El PP sube. Y mucho. Siete puntos porcentuales, del 30,8 al 37,8%, pero su ascenso solo se materializaría en un concejal más en el pleno de Ravella. Se quedarían en ocho, muy lejos de los once necesarios para gobernar.
Las noticias son aún peores para Fole teniendo en cuenta que su potencial aliado, los independientes de José Luis Rivera Mallo (Ivil), se desploman; solo alcanzarían el 1,8% de los votos y perderían su único concejal.
La desaparición de Ivil del plano político municipal es un jarro de agua fría para Tomás Fole, que recientemente dio todo un golpe de efecto al escenificar una alianza con Rivera Mallo que podría materializarse en el retorno de los independientes a las filas populares. Fole quería presentar este trofeo ante la dirección del partido en su lucha con el presidente provincial del PP, Rafael Louzán, que ya no lo apoya, por volver a ser el número uno de los conservadores en las próximas municipales.
En el PSOE habrá quien piense que el resultado de la encuesta les favorece. Sumarían un concejal más hasta llegar a ocho, lo que les permitiría mantener la alcaldía. Pero los números filtran otros mensajes que deberían preocupar y mucho a los socialistas vilagarcianos.
Para empezar, dejarían de ser la fuerza más votada, título que ahora le correspondería al PP. Pero, lo que es peor, el edil que ganan se lo restan a su socio en el gobierno bipartito, el BNG, que pasaría de tres a dos puestos en el pleno. Es decir, que el posible futuro ejecutivo local seguiría con solo diez miembros. En minoría, a un concejal de la mayoría absoluta y a merced de Izquierda Unida, que mantendría sus tres representantes y que previsiblemente seguiría poniéndole las cosas difíciles al bipartito, aunque, eso sí, no pondría reparos a la hora de apoyar al candidato del PSOE para poder ser alcalde.
Visto así, el panorama ya no es tan bueno, a tenor de los gravísimos problemas que está teniendo el PSOE para gobernar la ciudad. Pero aún hay más nubes en el horizonte socialista, porque aún no tienen claro si la actual alcaldesa, Dolores García, repetirá como cabeza de lista. Los números no acompañan a la regidora. Es la que más conocimiento atesora de los portavoces municipales, con el 89,4%, pero solo es la tercera mejor valorada, con una nota de 4,18, por debajo de Xosé Castro Ratón (BNG), con el 4,78, y de Tomás Fole (PP), con el 4,29.
García es el segundo mandatario municipal peor valorado en las ocho ciudades, solo por delante del de Ferrol, Vicente Irisarri. Idéntico ránking que el que muestra la valoración del gobierno municipal, donde Vilagarcía obtiene una nota del 4,31, por detrás del resto de ciudades salvo Ferrol.
Con estos datos en la mano, el PSOE necesita otro candidato y los que en el PP opinan lo mismo tienen algo más a lo que aferrarse.