Los alumnos del instituto de Meaño colaboran con el proyecto municipal de recuperación de las zonas de río plantando «carballos» en una finca de Xil
07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Están acostumbrados a realizar en el centro trabajos que tienen que ver con el medio ambiente, pero el pasado miércoles un grupo de cuarenta alumnos de primer curso del instituto de Meaño salieron del recinto y se trasladaron con tres profesores hasta un monte cercano, en la parroquia de Xil. El objetivo, plantar 22 carballos en las inmediaciones del río Fondón, un afluente del de A Chanca que baja desde Armenteira.
Con esta actuación, realizada a través del programa ambiental de Voz Natura y con la colaboración del Concello de Meaño, la comunidad educativa del instituto pretende colaborar en el proyecto municipal de recuperación de los entornos de los ríos. Así que en una fría mañana se desplazaron hasta ese hermoso paraje para repoblarlo con árboles autóctonos.
Esta actividad fue continuación de un proyecto iniciado hace tres años, cuando los alumnos del centro plantaron bellotas en tetrabriks. Durante todos estos meses los estudiantes pudieron analizar su evolución hasta que la semilla brotó y los esquejes alcanzaron la altura suficiente para ser trasplantados a la tierra.
Una vez sobre el terreno, y marcada la distancia a la que debían plantarse los árboles, fueron los propios alumnos quienes, por turnos, cavaron la tierra y fueron trasladando los carballos desde las macetas en las que estaban hasta el lugar donde tendrán que crecer, en una zona del río en la que se han recuperado varios molinos. Un espacio que puede visitar quien lo desee, puesto que se ha habilitado una ruta de senderismo que permite caminar por la orilla del río y descubrir este otro aspecto de la comarca de O Salnés que nada tiene que envidiar a sus bellas y valoradas playas.
Para dejar constancia de su trabajo, los alumnos colocaron etiquetas en los árboles en las que pusieron la fecha y el nombre de su centro educativo.
Pero además de plantar los árboles, los estudiantes llevaban también unas cajas de madera pensadas para que aniden los pájaros. Esta es una propuesta que este año plantea el programa ambiental de Voz Natura, que promueve la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, que ha decidido dedicar esta edición del proyecto educativo a la biodiversidad.
Los alumnos colocaron las cajas en las ramas más accesibles de los árboles del entorno para que en las próximas semanas, con la llegada de la primavera, los pájaros aniden en ellas.
Quien dentro de unos meses visite el entorno podrá comprobar si este método de anidamiento ha surtido efecto y esas cajas de madera se han convertido en hogar de algunas aves.