La Federación Española de Piragüismo ha encargado a Esteban Alonso, el técnico que ha hecho del Kayak Tudense el club más laureado de la disciplina, una difícil misión. Recuperar para la vida olímpica al K-4 masculino, un barco desaparecido del mapa hace trece años, con Londres 2012 como meta. Desde los Juegos de Atlanta 96 España, que brilla en los botes más pequeños, no es capaz de colarse en una de las pruebas más vistosas del programa. Todas las alarmas saltaron el pasado año cuando el K-4 hispano acabó undécimo en el Mundial.
Y Esteban Alonso se ha puesto manos a la obra. Su hoja de ruta ha comenzado con el ránking nacional de K-1 como referencia para elaborar una preselección de doce piragüistas (a los que hay que sumar el vasco Íñigo Peña), de los que al final -seguramente el próximo año- solo queden cuatro que se jueguen la clasificación. Europa meterá a siete barcos en los Juegos (a mayores por cupos también entra uno americano, otro australiano y un tercero de África-Asia-Oceanía) y España no debe quedarse fuera. Para conseguir el reto, el tudense se apoya mayoritariamente en kayaquistas gallegos (Jovino González, Iván Alonso, Diego Piña, Víctor Rodríguez, Rodrigo Germade, Álvaro Bravo, Álvaro Fiuza y Borja Prieto) y en jóvenes talentos rodeados de la experiencia de Jovino González y Emilio Llamedo, los dos supervivientes de la generación de Atlanta.
Todo comenzó el pasado año cuando el K-4 del Tudense ganó en una regata a la embarcación de la propia selección. Los nuevos aires de la federación percibieron que en Tui había materia prima para cambiar la tendencia y esta temporada hicieron oficial el encargo a Esteban. Y en sus planes ha entrado una de las más firmes promesas del Breogán do Grove.
Álvaro Bravo se ha hecho un hueco en la primera preselección gracias a súa excelente temporada 2009, que culminó con el título europeo Sub 23 en el K-4 500 y un cuarto puesto en el K-4 200 del Mundial Absoluto.
En la lista de Esteban Alonso aparece también Rodrigo Germade, palista de Aldán formado en el Breogán desde categoría infantil, que este año habría decidido cambiar de club para volver a su pueblo natal.
A lo largo de esta semana los doce de Alonso han vivido la primera de las concentraciones que se encargarán de establecer la primera criba. Alonso ha ido rotando las embarcaciones y probando a los piragüistas en los diferentes puestos en busca del cuarteto perfecto. «Estamos cun traballo rutinario pero facendo combinacións para buscar o mellor funcionamento do bote posible», indica.
La primera prueba de fuego será la Copa del Mundo a celebrar en Vichy (Francia) los días 8 y 9 de mayo. La cita servirá además para tomar referencias del viento y de las aguas ya que Vichy será el mismo escenario en donde el próximo año España tendrá que jugarse el pase olímpico. Antes, le queda una nueva selección en el Europeo de Trasona y el Campeonato del Mundo de la especialidad a celebrar en la localidad polaca de Poznan.
De conseguir el pase para Londres 2012, Esteban piensa que pueden aspirar a casi todo. Salvo Bielorrusia «que está un paso por diante», considera que pueden competir con el resto. O lo que es lo mismo, luchar por una medalla.