El número de usuarios del Servizo de Axuda no Fogar que se presta a través del área municipal de Igualdade e Benestar de Vilagarcía crecerá en torno al 50% a lo largo de este año. Este es el cálculo que el equipo que dirige la concejala Ana Lorenzo maneja, en función de los expedientes tramitados por personas que solicitaron acogerse a la Lei de Dependencia y que solo están pendientes de ser dadas de alta por la Administración autonómica. El coste consecuente para las arcas públicas será, advierte el departamento de Ravella, paralelo.
El servicio constituye uno de los programas más importantes que ofrecen las prestaciones sociales municipales. Su objetivo es ofrecer, desde una perspectiva integral, un conjunto de atenciones domiciliarias a personas que tengan limitada su autonomía personal o que padezcan una grave desestructuración familiar. Todo ello, en un contexto en el que no solo Galicia, sino también el conjunto de España, son claramente deficitarias en cuanto a cobertura social.
Solo el año pasado, a través de la modalidad de dependencia, el Concello de Vilagarcía atendió a un total de 37 personas, mientras que el número de usuarios que concurrió por su cuenta se incrementó hasta los 65. Con el número de solicitudes aprobadas, que solo están pendientes de la resolución e la Xunta, el área que lidera Ana Lorenzo calcula que el número de beneficiarios del servicio a través de la modalidad de dependencia ascenderá a los 103 (66 nuevas altas más 37 ya en curso).
En cuanto a los usuarios cuyas prestaciones dependen en exclusiva de los servicios municipales, podrían mantenerse en torno a las cincuenta personas. En total, la estimación de la concejalía es que a finales de año reciban la prestación del Servizo de Axuda no Fogar 153 ciudadanos.
Los objetivos de esta prestación apunta a la mejora de la calidad de vida de sus usuarios, posibilitando la permanencia de las personas necesitadas en su contorno de vivencia habitual. Se trata de favorecer, de forma general, su autonomía personal en su propio domicilio, así como mantener, mejorar y recuperar las redes de relación social y familiar. Por último, prevenir asimismo las situaciones de dependencia o exclusión social, y retardar o evitar la institucionalización de las personas.
Los destinatarios del servicio son personas mayores con déficits de autonomía, personas con discapacidad y hogares con menores con necesidades de tipo socioeducativo.