Multa de 960 euros para el vecino de Cambados que conducía ebrio y con los puntos del carné agotados
AROUSA
El joven de 25 años que fue sorprendido el pasado fin de semana cuando conducía un coche pese a haber consumido alcohol se sometió ayer a un juicio rápido en la sala número uno de los juzgados cambadeses. Pero no lo hizo por conducir abrio, sino porque cuando los policías le pidieron la documentación, descubrieron que el conductor carecía de carmé de conducir, al haber perdido todos los puntos en infracciones anteriores. Su visita a los juzgados no se debió a la circunstancia de que diera positivo cuando fue sometido al control, porque la cantidad de alcohol detactada era inferior a la que se considera necesaria para que la infracción tenga carácter grave y se dirima por la vía judicial. A D.A.CH., que conducía un Volkswagen Polo, le practicaron la prueba cuando los agentes de la Policía Local de Cambados lo sorprendieron a las cuatro de la madrugada en la avenida de Galicia. Entonces se le hizo el control, y dio 0,38 miligramos. Para que la alcoholemia positiva sea motivo de juicio, debería alcanzar al menos los 0,50 miligramos. Una cantidad inferior se resuelve como una sanción administrativa. Conformidad El juicio, por lo tanto, se debió a que el joven conducía con el carné retirado por haber perdido los puntos con anterioridad. A raíz de esta infracción, la jueza lo condenó a una pena de ocho meses de multa a razón de cuatro euros diarios; en total, 960 euros. También se le condenó a 22 días de trabajo en beneficio de la comunidad. La pena contó con la conformidad del acusado, que de no cumplirla, podría ir a la cárcel. No fue la única alcoholemia que se hizo el pasado fin de semana en la comarca, ya que la Policía Local de Vilagarcía, en la tarde del sábado, le practicó la prueba de alcoholemia a un conductor que se salió de la vía cuando conducía por la calle Rodrigo de Mendoza. Controles El dispositivo desplegado en Cambados que permitió sorprender al conductor con el carné caducado se enmarca dentro de las campañas que está haciendo la Policía Local en las noches del fin de semana, con controles tanto en la carretera como en los pubs. De hecho, ese mismo fin de semana, los agentes recorrieron los locales de copas de la localidad a raíz de las quejas que les llegaron de los vecinos, que denunciaban que no podían dormir por el ruido de algunos locales. Además de advertir a los dueños de los pubs de que debían controlar el ruido de la música, en un local descubrieron que había sido inutilizado el sonómetro que marca los decibelios.