La situación del colegio de educación infantil de A Pastora comienza a mejorar, tras cinco días de problemas. Los técnicos de la empresa terminaron en la noche del lunes de colocar la nueva cubierta, con lo que ya no habrá que temer nuevas inundaciones. El Concello de Cambados quiso aclarar ayer que se actuó «coa máxima celeridade» y que la única actuación discutible sería la de la empresa, que no cubrió adecuadamente el tejado antes del fin de semana.
Cinco días fue el plazo que se tardó en reponer la cubierta del colegio de A Pastora que el temporal se llevó por delante. A partir de ahora, podrán comenzar las tareas para devolver la normalidad a estas instalaciones educativas. Los técnicos terminaron en la noche del pasado lunes de colocar la chapa en la zona más dañada, pero ayer por la tarde todavía quedaba pendiente de reparar la otra zona del colegio, sobre la que cayeron las chapas. Al mismo tiempo, se está trabajando para lograr extraer toda el agua que todavía se encuentra en el interior de las aulas. Una vez que el centro esté seco, se procederán a colocar las planchas del falso techo, ya que ayer los operarios no pudieron realizar esta tarea.A continuación, podrán comenzar las labores para reponer todo el mobiliario y el material.
Sobre los problemas que desde el pasado jueves afectan a este colegio cambadés quiso hablar ayer el equipo de gobierno. Asegura que fue imposible instalar la cubierta en un tiempo inferior, porque no había empresas que suministraran las planchas del tejado. También argumenta que colaboró en todo momento con padres y profesores para tratar de poner fin a los problemas. El gobierno local recuerda que el alcalde y los técnicos municipales fueron los primeros en acudir a estas instalaciones. Fueron también los que más rápido mandaron operarios para comenzar a limpiar los destrozos y los que se encargaron de contratar a la empresa que se encargó de las obras.
Al igual que Educación, el Concello reconoce que la actuación de la firma que se encargó de cubrir el tejado pudo no ser la más adecuada. Pero también argumenta que durante el fin de semana envió a operarios municipales y a una empresa de limpieza para ayudar a padres y profesores a controlar la situación. «As inclemencias meteorolóxicas desta natureza debemos afrontalas unidos, colaborando, sen facer política dun suceso provocado por causa de forza maior», concluye.