El interior cede poco a poco una fuente de ingresos

La Voz

AROUSA

Los empleados de banca saben bien que, en pequeños municipios del interior, las pocas oficinas que van quedando tienen un especial ajetreo en los finales de mes por el cobro de las pensiones. Estas percepciones son, en realidad, una de las principales fuentes de ingresos de unos municipios que han visto sus economías muy castigadas, cuando no depauperadas, por la emigración y los problemas para seguir obteniendo rentas aceptables de la carne y de la leche. Pero, como los males rara vez vienen solos, en estos concellos están empezando a escasear también las pensiones.

Nada menos que 23 concellos tienen ahora menos percepciones que hace cinco años. Es el caso de Arbo, Campo Lameiro, A Cañiza, Cerdedo, O Covelo, Crecente, Forcarei, Agolada, A Lama, As Neves, Rodeiro, Silleda y Vila de Cruces.

Podría decirse que los problemas empiezan al este de la depresión meridiana, aunque esta regla tiene, como casi todas, algunas excepciones. Es el caso Fornelos, Moraña y Ponte Caldelas, que aumentan el número de prestaciones. Un caso curioso es el de Dozón que conserva sus 512 y Mondariz Balneario, el municipio más pequeño de la provincia, que sube de 136 a 143. En general, las cabeceras comarcales que se han ido dotando de servicios -Lalín y A Estrada- aumentan o ceden muy poco -caso de A Cañiza-.