Aunque parezca mentira, la dejación de funciones en la que casi todos caemos a la hora de atender a nuestros cuerpos hace que, cada vez más, sea imprescindible que alguien nos «enseñe a comer». Ese es el reto que ha asumido Antonio Bono, cocinero del Parador de Turismo de Cambados y uno de los integrantes del programa «Embajadores del Bienestar» que lleva meses recorriendo hasta cien colegios en toda España para dar importantes lecciones de salud. Ayer, este colectivo dio una clase, en esta ocasión para padres.
-Queremos transmitir una serie de valores a los niños, pero si los padres no están implicados, cuando los chavales llegan a casa se corta el ciclo.
-¿Tan mal comemos y tan mal damos de comer a nuestros hijos?
-La sociedad ha cambiado mucho. Hace unos años, el 40% de los ingresos familiares iban a alimentación y ahora andamos cerca del 20%. Sin embargo, han crecido las cantidades que gastamos en ropa. Eso da una idea del cambio de valores que se ha producido. Luego hay otro indicador importante: en España, el 12% de los niños tiene obesidad infantil. Ese es otro dato inquietante.
-El ritmo de vida que llevamos tampoco ayuda, ¿no?
-No, obviamente. La gente anda con prisa y cosas que antes se hacían ya no se hacen. Ahora ya nadie hace la cena: se come cualquier cosa «fácil». Pero comer lo primero que encontramos en la nevera acaba pasando factura.