El concejal de Relacións Institucionais de Pontecesures, Luis Sabariz, quiso responder ayer a las críticas del BNG sobre los problemas que afectan a la rotonda de A Charca. El edil acusó a los nacionalistas de marchar «a rebufo deste concelleiro», pues argumenta que él mismo ya ha solicitado a la Xunta que acometa las mejoras necesarias.
Sabariz explica que durante el pasado mes de julio se informó al conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, de los problemas de inundación que afectaban a este espacio. La Xunta se mostró dispuesta a construir una cuneta, para desviar el agua. Pero este trabajo nunca llegó a acometerse. Ante esta situación, el concejal trasladó de nuevo sus quejas a la Administración autonómica, pues esta obra es competencia de la Xunta.
El concejal cesureño acusa al BNG de mentir cuando afirma que hubo inundaciones y cuando asegura que el caso se trató en una reunión con el alcalde de Valga. Para terminar, informa a los vecinos de que si esta rotonda se inunda, la culpa será de la Xunta, no del Concello de Pontecesures.