La ciudad portuguesa confirma una segunda fecha tras agotar el aforo para la mítica banda en tan solo 7 horas
22 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El mismo día en que la Xunta (que no vio rentable un concierto de U2 para Vigo) anunciaba el programa previsto para el Xacobeo, la legendaria banda irlandesa confirmaba un segundo directo para Coímbra.
Ritmo e Blues, la productora que, en colaboración con Live Nation, organiza la gira U2 360 Tour hacía público a media mañana lo que ya se avanzaba el sábado cuando, en siete horas, agotaron las 42.000 entradas que se pusieron a la venta en el país vecino y por las que también pugnaron numerosos gallegos. La responsable de prensa, Inés Frade, avanzaba entonces que «vamos a intentarlo pero no es seguro porque sería algo insólito en Portugal».
Ningún concierto antes se había vendido a tal velocidad, y a un año vista. El comunicado tardó 72 horas. «Las entradas se agotaron tan rápidamente que la Ritmos e Blues consiguió que la banda anunciase un segundo y último espectáculo. Los fans que no consiguieron entrada tienen ahora una segunda oportunidad», avanzaba la productora.
La cita, el 3 de octubre. Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Muller, que hacía ya cinco años que no pisaban un escenario portugués, volverán a hacerlo en Coímbra y en un doblete de fin de semana que reunirá solo en el estadio, a más de 90.000 personas de las dos riberas del Miño. El sector hostelero comienza a hacer sus propios números y a recibir las primeras reservas para un acontecimiento que en tierras lusas, donde esperan la llegada de miles de gallegos, aseguran que sí es rentable. Las entradas para el segundo espectáculo se pondrán a la venta el sábado, a las 11.00 horas, en tiendas de todo el país.
«É unha inversión fundamental nesta altura», aseguró ayer el regidor de Coímbra, la ciudad lusa que con 160.000 habitantes ha conseguido convencer a U2 para que, por primera vez en Portugal, haga doblete. Carlos Encarnaçao confesó que, cuando la empresa municipal de Turismo apostó por el concierto, «contábamos con que iba a ser un gran éxito, pero no tanto; es extraordinario y la venta de entradas imponía este segundo espectáculo».