Valga es uno de los pocos municipios de la zona en el que todavía no se ha sometido ni un metro cuadrado a un proceso de concentración parcelaria. No es porque el Concello no lo haya pedido. La solicitud llegó a la Xunta de Galicia en el año 2001 y no fue hasta el 2005 cuando empezaron los trámites previos. Desde entonces, nada se ha vuelto a saber de este proyecto y el alcalde, José María Bello Maneiro, acudió ayer a Santiago para pedirle al conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, que desbloquee esta situación.
El proyecto que defiende el Concello afecta a todo el municipio pero habrá que priorizar, de modo que el conselleiro se comprometió a enviar a los técnicos de la consellería a Valga para que estudien el asunto sobre el terreno. La consellería dictaminará en que zonas urge más intervenir y Bello Maneiro no pondrá objeciones. «Esta é unha cuestión na que deben decidir os técnicos, non os políticos», indicó ayer.
No es el único asunto que el alcalde popular llevaba en su agenda. El Concello valgués tiene otro proyecto entre manos para el que ayer solicitó financiación a Juárez. Se trata de la repoblación del estanque formado en la antigua mina Mercedes con truchas y anguilas. Los estudios realizados por la universidad indican que este ecosistema es apto para que se consoliden poblaciones de ambas especies de río, de modo que se podría habilitar esta laguna como coto de pesca de trucha y zona de cría de anguila que serviría para abastecer, por ejemplo, la Festa da Anguía de Valga.
El proyecto establece tres puntos de pesca -uno para niños, otro para adultos y otro para discapacitados- y tiene un presupuesto que supera los 200.000 euros. El alcalde regresó de Santiago con el convencimiento de que Medio Rural colaborará económicamente en una iniciativa que culminaría la conversión de esta antigua cantera en una zona de esparcimiento para los vecinos.
Obras sin acabar
El tercer asunto que ayer planteó Bello Maneiro se refiere a obras en ejecución. La pista rural de Louro (Sete Coros) y el saneamiento de Vilar (Cordeiro) están sin terminar. La primera por un problema de cesión de terrenos, que está ya está resuelto, y la segunda por un problema presupuestario. Bello pidió su conclusión.