Aunque se anticipaban cuatro días de juicio, los tres procesados por secuestrar a un empresario de Meaño durante cinco horas y liberarlo tras recibir 100.000 euros de rescate asumieron ayer penas de cárcel que suman 17 años.
La víctima, José María Cacabelos, calificó de «satisfactoria» la condena por conformidad, puesto que el acuerdo alcanzado entre la Fiscalía, su abogado y los letrados de los imputados le permite no tener que revivir los hechos.
Los acusados reconocieron ser los responsables del secuestro durante la vista judicial celebrada en ayer en la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra.
Primero Diego Roel, luego Omar Bajo, y por último, Marcos Antonio Vázquez confesaron ser los raptores del constructor. Roel recibirá una pena de cuatro años de prisión y los otros dos de seis años de prisión cada uno, la pena mínima por el delito de secuestro. También hay que sumar seis meses entre rejas por el hurto llevado a cabo en relación con el robo de una chaqueta y unas gafas de sol al empresario durante el rapto.
Además de la pena de privación de la libertad, dos de los procesados deberán abonar 40.690 euros, la cantidad que queda de los 100.000 euros pagados por la víctima para su liberación. La familia de Diego Roel ya había pagado al empresario en febrero de este año 54.000 euros como parte de la indemnización.
Los hechos se remontan al 9 de marzo de 2006 cuando el constructor fue secuestrado en una finca de Mosteiro por los sospechosos, que iban encapuchados. «Eu nunca logrei verlles as caras», señaló ayer en los pasillos de la Audiencia. Después de introducirlo en un coche, los raptores se trasladaron a un galpón de Vilaboa, desde donde se solicitaron 150.000 euros de rescate. El hijo señaló que esa cantidad era inasumible, pero tras unas negociaciones, los secuestradores rebajaron el precio de la liberación a 100.000 euros. Lo acusados habían amenazado al empresario con cortarle los dedos y con secuestrar también a sus nietos. Al recibir el dinero, lo dejaron libre.