El cargo se reservaría para un experto en seguridad cuyo contrato tendría una duración determinada
04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El balance de accidentes de tráfico indica que el número de atropellos ha descendido un 35% en Vilagarcía con respecto a los nueve primeros meses del 2008. La lectura es positiva, pero el gobierno local no está dispuesto a que los datos se diluyan en una mejor o peor estadística, siempre a merced de los operativos de turno. Hace tiempo que en Ravella se habla de la necesidad de concentrar todas las competencias en materia de seguridad en un mismo cargo. Y, de acuerdo con la propuesta que acaba de formular la sección sindical de la Confederación Intersindical Galega (CIG), la creación de este cargo podría ser inmediata. La relación de puestos de trabajo que marcará el diseño de la plantilla municipal de Vilagarcía, incluyendo la valoración y las competencias de cada uno de los operarios del Concello, se detiene ya en la constitución de un puesto de coordinador que se situaría por encima tanto de la jefatura de la Policía Local como del equipo de emergencias dependiente del Ayuntamiento. En principio, la idea que manejaba el gobierno local se refería a la habilitación de una plaza de funcionario dotada del máximo rango de la función pública. La reflexión de la CIG indica, en cambio, que sería preferible recurrir a un cargo de confianza, vinculado al gobierno municipal, cuyo contrato tuviese una duración determinada. No es ningún secreto que la figura de Enrique León, el ex alcalde y comisario de policía, ha salido a relucir con respecto a la posibilidad de constituir en Vilagarcía un equipo de seguridad serio y profesional. Su nombre se barajó incluso en ámbitos municipales como ejemplo de lo que el gobierno local pretendía aplicar en la coordinación de la policía y el grupo de emergencias. No obstante, fuentes de Ravella aseguran que en absoluto se ha hablado con León Calviño de este tema, quien, por otra parte, desarrolla una intensa labor profesional al margen de la función pública. Lo lógico, planteada la cuestión en estos términos, es que Ravella tantee a algún profesional de las fuerzas de seguridad del Estado, que se encuentre en situación de segunda actividad, y que le encargue la labor de orientar la Policía Local al tiempo que siente las bases de un grupo de intervención rápida eficaz y solvente. De acuerdo con el esquema que manejan el gobierno municipal y los sindicatos, la nueva relación de puestos de trabajo se detiene específicamente en la coordinación del cuerpo local de policías, que posee un buen número de excelentes profesionales. Se mantiene, en cualquier caso, la jefatura de la Policía Local, pero las órdenes partirían del nuevo coordinador, convertido en máximo responsable de seguridad en el Concello.