La vuelta al cole sin mochilas, libros, ni mandilones

AROUSA

Ocho mil escolares estrenaron ayer el curso escolar con jornadas de bienvenida

11 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los alrededores de los colegios recuperaron ayer el bullicio que había perdido durante los últimos meses. Lo hicieron para recibir a los que, durante los próximos nueve meses, serán sus nuevos inquilinos: maestros y profesores que ayer inauguraron el curso escolar con una jornada muy ligera. Más que nada porque fue un día de presentaciones, de darse a conocer. Con clases que duraron poco más de una hora y para las que no fue preciso cargar con las mochilas, ni con los libros, ni lucir mandilones.

La imagen era la misma en todos y cada uno de los centros escolares que existen en la comarca arousana. Niños cogidos de la mano de papá o mamá se acercaban a los colegios y esperaban a que los profesores les dijeran que había llegado el momento de volver a clase. Con megafonías, o simplemente a gritos, los maestros se encargaban de poner un poco de orden y explicar a cada alumno cuál era la clase que le correspondía.

Entre el alumnado, sobre todo entre el más pequeño, había muchos nervios. Impaciencia por ver a los compañeros del año pasado, por conocer a los nuevos profesores o por ver realmente que era eso del colegio. Los novatos de tres años ofrecían la imagen más tierna y, también, los mayores disgustos. Las lágrimas hacían que a los padres les resultara más difícil dejarlos en manos del maestro.

Tampoco los progenitores las tenían ayer todas consigo. Muchos se resistían a abandonar las puertas del cole hasta ver que su pequeño quedaba bien atendido y otros estudiaban atentos las reacciones de los escolares que, tras encontrarse con sus compañeros y profesores, se olvidaban de que sus papás seguían allí, a la espera. También hubo quien aprovechó para tramitar ya las ayudas de los libros de texto y comprobó el engorro de papeleo que es preciso presentar. Tanto, que se solidarizaron con los maestros, que serán este año los encargados de realizar toda la tarea administrativa para que los gastos escolares sean, al final, algo más baratos.

La primera jornada de vuelta al cole transcurrió sin mayores incidencias y todos los escolares pudieron acceder a sus aulas. Los trabajos de rehabilitación y mantenimiento que se han llevado a cabo durante el verano estaban todos terminados y las instalaciones lucían un mejor aspecto que cuando cerraron sus puertas, allá por el mes de julio. Faltaban, eso sí, algunos profesores. Vacantes que a última hora de ayer todavía no se habían cubierto, pero que estarán atendidas a partir de mañana, y otras que Educación ya ha anunciado que no renovará, como los casos de profesores de apoyo en Vilagarcía y Cambados.

En total, algo más de ocho mil escolares estaban llamados ayer a regresar a las aulas de primaria e infantil. La mayoría de ellos regresaron a clase en Vilagarcía, donde cursan estudios algo más de tres mil escolares. Otros 1.200 lo hicieron en Cambados, mientras que algo más de setecientos tomaron los colegios de Vilanova y O Grove. En Catoira, Cesures, Valga, Meaño, Meis y Ribadumia entre doscientos y trescientos pupilos fueron los protagonistas de esta primera tanda del regreso a las aulas. La segunda será cosa de los mayores, de los de secundaria.