El fútbol también es cuestión de suerte

AROUSA

Un penalti errado y dos balones a la madera fueron el reflejo de la superioridad del juego del Vilalonga en un derbi en el que marcó más goles, pero que ganó el Céltiga

08 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El fútbol es así. Así de duro, debieron de sentir los jugadores del Vilalonga camino del vestuario al término del derbi que el pasado domingo los enfrentó a sus vecinos del Céltiga. Porque tiene que resultar de lo más descorazonador ver cómo se pierden tres puntos ante un rival que ha marcado menos goles en los 90 minutos de juego, y al que se le pudo haber obligado a jugar a remolque de no haber fallado Saúl un penalti al cuarto de hora de inicio.

El partido de rivalidad se dirimió en los primeros 45 minutos de juego. Porque tras la reanudación, con Pablo Vázquez ajustando como un reloj suizo el engranaje defensivo isleño dando entrada a Adrián, el cansancio de ambos bandos en una tarde de mucho calor mató el fútbol y, por extensión, la posibilidad del Vilalonga de levantar el 2-0 con el que se llegó al descanso.

¿Y qué pasó para llegar al intermedio con un marcador tan claro a favor del equipo local? Pues que frente a alguna de las cinco derrotas precedentes en el Salvador Otero en el derbi arousano, el Céltiga contó en esta ocasión con la suerte del campeón para romper con el pleno de victorias vilalongués.

Diez minutos de tanteo después, el conjunto de Gabi Leis se hizo con la manija del encuentro, con la dupla Jacinto-Manu Rodríguez imponiéndose a Luis Alberto y un Fernando al que aún se le nota algo falto de frescura tras pasarse media temporada en el dique seco. El Vilalonga llegaba una y otra vez a los dominios de Marcos, desplazando el balón con rapidez de un lado al otro del campo y triangulando con precisión en los metros finales.

Bien es cierto que fueron contados los disparos a puerta del cuadro visitante. Pero todos ellos pudieron haber acabado en gol. Saúl obligó a Marcos a desviar con los puños un lanzamiento colocado al borde del área en el minuto 10, y cinco después protagonizó la acción que pudo haber cambiado el sino del partido de no marrar un penalti cometido sobre Machu. Ya con el 1-0 a cabezazo de Cardeñosa tras saque de córner, Jacinto estrelló el balón en el larguero en una acción que sería sucedida por el 2-0, obra de Gerardo en propia meta al querer despejar con la testa un centro de Conles. Melchor puso el punto y final a la primera parte con un tiro cruzado que acabó golpeando el poste.

En una segunda parte sin mucha historia, Melchor conseguía el tanto del honor para el Vilalonga en una soberbia ejecución de falta lejana ya en el descuento.

El Céltiga ofreció la imagen de un equipo sólido en defensa pero con dificultad para generar juego ofensivo a partir de la línea de creación, al contrario que un Vilalonga que sí notó las menores prestaciones del dúo Saúl-Machu, en fase de recuperación física.