«Estamos prácticamente doblando las cifras de accidentalidad del 2008»

A. González / L. Penide

AROUSA

La máxima responsable de la DGT en Pontevedra asume que se está viviendo un verano malo, en el que las Rías Baixas han registrado ya once muertes en carretera

27 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Asume que el verano está siendo «bastante complicado, con datos bastante elevados respecto a los del año pasado y esto genera preocupación importante». No obstante, María Victoria Gómez Dobarro, jefa provincial de Tráfico, se muestra convencida de que «hay que seguir trabajando y exigir la colaboración de los conductores en el respeto de las normas. Eso está más que claro». -En números globales, ¿cómo es de preocupante la situación? -En este mes de agosto, tenemos registrados cinco fallecidos en accidentes de tráfico y en cuatro de los casos, excepto el del lunes en la A-55, han sido dos en caminos vecinales y otros tantos en carreras poco transitadas, carreteras de carácter secundario. La mayor parte de ellos ocurrieron a primeras horas de tarde y siempre salidas de vía o colisiones frontolaterales con elementos que se encuentran fuera de la carretera. -Entonces, ¿se podría considerar que no están relacionados con una circulación intensa? -No, ni mucho menos. -¿A qué podemos apuntar? ¿A una velocidad inadecuada? -Puede ser velocidad inadecuada; consumo de alcohol en otros casos; despistes; y, generalmente, infracciones a la norma y conducción, me atrevo a decir, temeraria. -¿Podemos decir que estamos peor que el agosto pasado? -Por supuesto que sí. El año pasado tuvimos tres fallecidos y, a día de hoy -por ayer-, llevamos cinco. Es un dato más que negativo. Además, no ha terminado el mes de agosto y muchas veces pasamos quince días en que nos felicitamos o nos decimos «que bien estamos», y luego se nos juntan, en dos o tres días, varios accidentes mortales. -¿Y julio? -Tampoco fue bueno si lo comparamos, sobre todo, con el mismo mes del año pasado. Tuvimos seis fallecidos cuando el año anterior fueron tres, la mitad. El verano en la provincia de Pontevedra, a día de hoy y aún nos queda una semana entera de agosto, está siendo malo. Estamos prácticamente doblando las cifras del 2008. Y en el global del 2009, llevamos ocho fallecidos más. -¿Qué factores pueden explicar esta situación? -No responden a ningún patrón específico. Sí que nos ha chocado lo que comentaba antes de que han sido en carreteras vecinales. Lo que sí pone de manifiesto es que el trabajo que se está haciendo en el resto de carreteras es positivo, porque, excepto el accidente de la A-55, no hemos registrado en ellas ningún accidente mortal. La vigilancia de la Guardia Civil en las carreteras principales está surtiendo efecto, pero en estas vías secundarias es donde habrá que acentuar la vigilancia, los controles y convencer a los ciudadanos de que el peligro tanto se encuentra en una vía secundaria como en una autovía o en un camino vecinal. -No sé si cabrá la posibilidad de que, precisamente, por esta presión de la Guardia Civil en carreteras principales haya muchos conductores que opten por vías secundarias para evitarse una posible multa. -No, no lo creo. Generalmente los que conocen bien la zona, son carreteras que se usan para escaparse de una caravana. Son carreteras que pueden dar una mayor fluidez pero no permiten grandes adelantos. -¿En qué medida influye el alcohol en la circulación? -Nuestras alcoholemias siguen siendo especialmente altas respecto del resto de España. En la provincia hay muchas fiestas, que bienvenidas sean porque se ofrece mucha cosa y cosa buena, pero lo que tiene que estar claro es que es totalmente incompatible beber y conducir. Tendremos que seguir insistiendo en ello lo que haga falta. -Y la velocidad, porque ha coincidido este mes con una campaña de Tráfico que incidía en esta variable... -Terminó este domingo. Todavía tengo que estudiar con detenimiento los datos pero, más o menos, nos mantenemos en las cifras del año pasado. Pero también sabemos que nuestra provincia es especialmente complicado moverse, especialmente en la zona costera donde, según que momentos del día, estamos casi en caravana continua. Lógicamente en esos tramos no se hacen controles. -¿Es un porcentaje muy elevado el de usuarios que circulan a velocidad excesiva? -En velocidad, estamos en la media [nacional]. -En cuanto a las infraestructuras, ¿preocupa alguna zona a la DGT? -Es especialmente problemática la autopista A-55, que es una carretera de muchísimo tránsito, pero también la carretera provincial PO-552 y la PO-531. En cuanto a la costa, preocupa la intensidad tan elevada que hay, pero, desde mi punto de vista, está claramente deficitaria de infraestructuras. Hay pueblos por los que tenemos que pasar que son auténticas calles, caso de Sanxenxo o de Combarro, donde se puede decir que es un auténtico suplicio atravesarlos. Ya no son carreteras, son calles.