Hace un año, la Xunta dio un plazo de un mes a la promotora para que restituyese la situación original

La Voz

AROUSA

Aunque han transcurrido casi tres años desde que la existencia del río saltó a la luz, por el momento nadie ha movido un dedo para solucionar esta esperpéntica situación. No es que Augas de Galicia no se haya manifestado al respecto. Lo hizo, en julio del 2008, tras una reclamación interpuesta por la asociación de vecinos Fonte da Laxe. El ente autonómico resolvió entonces sancionar a la promotora Vicando, propiedad del presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña, con 4.500 euros por lo que consideraba una «infracción leve». En su determinación, Augas de Galicia obligaba también a la empresa a devolver el arroyo a su estado original. Y le daba, para ello, un plazo de un mes. Ha pasado un año entero sin que la resolución se haya hecho efectiva. Lo malo es que, dando servicio a seis bloques de viviendas, con 150 plazas de estacionamiento, 7 trasteros e incluso un transformador de Unión Fenosa, afirmar que el regato tiene que ser restituido a su situación original significa tanto como no decir nada. Porque lo que los afectados se preguntan es qué tipo de intervención pide el organismo autonómico. «Hablaron de demolición» «Incluso nos hablaron, cuando preguntamos, de la posibilidad de demoler los edificios», apunta Fernando, uno de los usuarios del garaje, con respecto a las gestiones que ellos mismos realizaron ante Augas de Galicia. Semejante perspectiva no solo es, desde el punto de vista práctico, inviable, sino también de una injusticia manifiesta: «¿Qué nos están diciendo, que los propietarios de seis bloques de viviendas, protegidas, gente trabajadora, tendríamos que quedarnos sin casa si queremos una solución?». Soluciones, y no culpables. Este es el objetivo que una y otra vez reclaman los afectados.