El exclusivo turismo compra ya la ropa de invierno en las boutiques de Sanxenxo, aunque el sol solo anima a ir a la playa, ayer tomada por el torneo de balonmano
19 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.¿Y si mañana hubiesen entrado en Pasarón y viesen al ya madridista Raúl Albiol con la camiseta del Pontevedra Club de Fútbol? Sí, han leído bien. No estamos en la sección de deportes. Esto sigue siendo Terraceando en Sanxenxo... pero los cafés de sobremesa dan para mucho. Tanto que el ex presidente del club, Gerardo Lorenzo asegura que después de cenar con el secretario técnico del Valencia, José Ramón Fuertes, el pasado jueves, este le contó que el Pontevedra desestimó la propuesta de llevarse al jugador a sus filas. Ver para creer.
Ropa de temporada
Cuando más pega el sol en las terrazas de Silgar, la paradoja se hace realidad. Mientras los barcos salen a navegar en medio de una regata de veleros, los escaparates amenazan ya con la ropa de invierno. La propietaria de la mítica Boutique Lúa, Chelo Varela Fariña, hermana del conselleiro de Cultura, Roberto Varela, asegura que venden más de las colecciones de invierno que de playa. «Los clientes es ahora cuando tienen tiempo libre para comprar y no cuando regresan a Madrid», señala Varela rodeada de abrigos de piel. Esta tienda multimarca, ubicada en la plaza Pascual Veiga, es sinónimo de glamur en Sanxenxo y aunque no trasciende las clientas que la frecuentan, sí reconocen que personajes públicos y de todos los colores políticos son asiduos de Lúa. Seguro que muchos de los que pasan después por los bares del puerto deportivo hacen su primera escala en este local. En los últimos diez días ya se han visto algunas caras conocidas como Roberto Torreta con su mujer, Carmen Echevarría, el futbolista del Villarreal Diego López o a Carlos Agrelo, ex de Terelu Campos, con su actual mujer por bares como el Dux.
Balonmano Playa
Pero todo no va a ser glamur en la arena de Silgar y lejos de los bikinis de marca y los morenos artificiales, la playa lució ayer un aspecto deportista con el torneo de balonmano playa. Una imagen inusual en la exclusiva y masificada playa de Silgar. Más de una veintena de equipos participaron en la primera fase del campeonato que acabará esta tarde con el partido por el primer puesto.
Y si esto ocurría en la arena, en el mar se instaló el cachondeó con la promesa regata de colchonetas de playa con más de 30 participantes disfrazados. Ni la Volvo, ni los regatistas, ayer Silgar se tiñó de buen humor y juegos de verano.