Los conductores se amoldan al único sentido de la avenida y echan mano de las plazas de aparcamiento recién creadas
15 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La nueva imagen de A Mariña pasó ayer su prueba de fuego. Posiblemente a partir de hoy ocupe un segundo plano en las conversaciones de los vilagarcianos, ya que la peatonalización de Rey Daviña promete ganar enteros. Aún así, lo cierto es que en las últimas horas no se hablaba de otra cosa.
Aunque el vial quedó abierto al tráfico durante la noche anterior, la jornada de ayer fue la que examinó realmente la circulación de los vehículos y también las plazas de estacionamiento de nueva creación, adscritas a la zona azul, para fomentar el tránsito de coches y facilitar así el aparcamiento.
Lo cierto es que la sensación de asombro, obvia y esperada, caló desde primera hora entre los usuarios de esta avenida. La sensación de que la calzada se había quedado achicada fue compartida por muchos. Los aparcamientos en diagonal provocaron que fuese «difícil sacar el coche porque hay poca visibilidad», como se quejaban algunos usuarios, aunque otros agradecían que «haya más aparcamientos que antes».
Sea como fuere, se hizo raro conducir por A Mariña sin tener que vigilar el carril del sentido contrario. La velocidad media de los vehículos en tránsito fue comprensiblemente reducida y el número de plazas ocupadas y vacías osciló ostensiblemente durante toda la jornada.
Las 55 plazas de zona azul, todas ellas de nueva creación, se complementan con las ya existentes, en línea, a lo largo de la margen izquierda. Desde el Concello se afanan en explicar que la oferta global de plazas se completa con las bahías habilitadas para la carga y descarga -fuera del horario señalizado para los vehículos profesionales-, las plazas para minusválidos y las áreas donde se pueden aparcar bicicletas, ciclomotores y motocicletas. Además, está proyectado el pintado de cinco plazas más, situadas en las inmediaciones de la Casa del Mar.
Lo que más preocupa a los gerentes de los negocios situados en A Mariña es cómo va a influir en la clientela este cambio sustancial del vial.
Otros cambios
Como no podía ser de otra manera, el profundo cambio que se ha registrado en A Mariña ha provocado otro tipo de modificaciones. Mientras el vial de enlace que pasa ante la explanada TIR se nutrió de más vehículos, al ser la única vía de doble sentido en las inmediaciones, los gorrillas se instalaban en las nuevas zonas de aparcamiento azul de la avenida afectada por la reordenación.
Además, se provocó una aglomeración de coches en las inmediaciones de la rotonda de O Ramal, ya que es precisamente en ese punto donde confluyen todas las vías: Moreira Casal, Rosalía de Castro -desde Carril y desde el centro de Vilagarcía-, A Mariña y la vía de enlace.
Este punto, que siempre ha sido conflictivo, promete concentrar un elevado número de vehículos a partir de ahora y es posible que, como ocurrió ayer mismo, se registren embudos de circulación en el futuro.
Precisamente este acceso ha sido criticado públicamente hace escasos días por el grupo Ivil, que pidió a la alcaldesa, Dolores García, que haga realidad un plan de tráfico para Vilagarcía.