El aniversario de la París de Noia alejó la lluvia de Ribadumia

Miles de personas asistieron al concierto que la orquesta ofreció en la Carballeira


A las diez y media de la noche del viernes, en Barrantes llovía a cántaros. Muchos se preguntaban entonces qué iba a suceder con el concierto del cincuenta aniversario de la orquesta París de Noia, previsto para media hora después al aire libre. Pero las condiciones climatológicas se aliaron con esta formación musical y minutos antes de que esta saliera a escena, la lluvia cesó por completo. Eso sí, el agua se encargó de causar pequeños problemas técnicos. Pasaban veinte minutos de las once de la noche y la afluencia en la Carballeira no era demasiado elevada. La gente se agolpaba en los laterales, cubriéndose debajo de los edificios. Solo las primeras filas se mantenían abarrotadas, llenas de fans que portaban banderas de la orquesta y alguna de Asturias, en honor a Melendi. Precisamente el nombre de este músico era de los más coreados entonces, mientras la gente esperaba a que la música comenzase. Cuatro trompetas hicieron sonar las primeras melodías, a modo de presentación. Y, de repente, Queen tomó el relevo con su clásico «The show must go on». Colgado por los pies y lleno de purpurina, uno de los cantantes de la orquesta descendió hasta al escenario interpretando un tema que, poco después, parecería una premonición. Y es que solo media hora más tarde de que comenzara el espectáculo, el sistema eléctrico se vino abajo. Seguidores incondicionales Era medianoche cuando la Carballeira se quedó a oscuras. Pero eso no hizo mella en los presentes, que entonces ya se contaban por miles. El recinto estaba completamente abarrotado y entrar o salir era tarea complicada. Muy pocos fueron los que aprovecharon la avería para marcharse. Y casi todos decidieron esperar. La orquesta se portó y el público también. Cantaron La Rianxeira a capela y saltaron sin parar hasta que la luz regresó. «Pase o que pase a festa ímola continuar. Se faia o xerador, pois a pilas», explicó el cantante entre los aplausos del público. Dio hasta una explicación de lo sucedido. «Xa sabedes esto foi un faio eléctrico pola humidade», añadió. Por el inmenso escenario fueron desfilando todos y cada uno de los artistas invitados a este concierto. Tras el apagón llegó Dani Mata y, poco después, Rosa López, David Civera, La madre del topo, Decai, Manu Carrasco y, por supuesto, Melendi, que fue sin duda el que más fans atrajo hasta la Carballeira. Todos interpretaron sus temas más conocidos en una actuación que se prolongó hasta las tres de la madrugada, con un segundo apagón incluido, que se solventó en cuestión de minutos. Entonces, la lluvia era ya historia y el centro de esta localidad estaba lleno de gente dispuesta a disfrutar de la fiesta y, como no, del vino tinto. Y la Carballeira seguía estando abarrotada porque los integrantes de la París de Noia siguieron actuando y animado la fiesta hasta bien entrada la madrugada. Cincuenta años no se cumplen todos los días.

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