La idea de reciclar es una constante en numerosos proyectos de la iniciativa Voz Natura, pero en la escuela infantil de Tremoedo adquiere todavía una mayor importancia. Los alumnos de entre 3 y 6 años que acuden al centro están sobradamente concienciados de que lo lógico es otorgarle una segunda vida a muchos de los materiales que a diario conviven con nosotros. Sin embargo, se han propuesto compartir este hecho con los demás.
Este curso han conformado una iniciativa diferente. Dado que se han quedado prendados de lo que el mundo del ferrocarril simboliza, se ha decidido hacer una versión muy particular de este medio de locomoción. Así, en la escuela, el tren de reciclado ha tomado forma y ya es parte vital del centro. Ahora, es la envidia de propios y extraños. Lo atractivo de la iniciativa es que cada uno de los vagones ha sido diseñado para albergar un tipo de residuo diferente y diferenciado del resto, dado que una de las consignas aprendidas es la de separar inteligentemente cada material para poder optimizar esfuerzos y recursos.
La locomotora contiene pilas y los vagones reciben papeles, plásticos, bricks y resíduos orgánicos. Cada viaje que protagoniza el tren va cargado con todos los desperdicios que se generan, un día cualquiera en el centro, aunque los efectos se proyectan también sobre los hogares de los propios alumnos.
Ahora que se cumple una década de colaboración mutua entre Voz Natura y la escuela vilanovesa de Tremoedo, se puede echar la vista atrás y comprobar cómo además del aspecto del reciclaje, siguen vigentes los progresos y avances de proyectos anteriores. El jardín, el invernadero, la zona de aves y pájaros o el parque infantil del centro brillan con una luz especial gracias al cuidado continuado de alumnos y profesores. De hecho, estos escolares ya han asimilado algunas de las lecciones más valiosas de sus vidas.