El próximo fin de semana, el paseo de O Cantiño se llenará con 70 vehículos cargados de historia y de glamur
18 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Una joya de 1928 dio lustre, ayer a mediodía, al entorno del Concello de A Illa. El precioso objeto no tenía quilates, si no tres velocidades y una carrocería brillante y cuidada en la que la edad no ha dejado ni huellas ni marcas. El coche, un Citroën digno de un mandatario, se convirtió en el mejor embajador de la concentración de vehículos antiguos que el próximo fin de semana visitará el municipio isleño.
Dentro de siete días, unos 70 coches de época se concentrarán en el paseo de O Cantiño. Será el sábado, a las cuatro de la tarde, cuando esa zona se llene de vehículos sacados de los libros de historia. Predominarán los turismos, pero también habrá camiones de reparto y algunos autobuses con solera, que se dejarán mirar y mimar por los curiosos hasta las ocho de la tarde. A esa hora los vehículos partirán rumbo a la playa de A Lanzada, su segunda parada. Al día siguiente, los motores volverán a rugir a las diez y media de la mañana, esta vez con rumbo a Meis, donde los pilotos podrán disfrutar de la «Ruta da pedra e da auga».
Este desfile triunfal de coches de época está organizado por el Club de Amigos dos Vehículos Antigos, cuyo presidente, Manuel Diz, acudió ayer a A Illa para explicar por qué han escogido este municipio como punto de partida de la edición de este año, que es la quinta. ¿La razón? Que este rincón de la ría de Arousa «nos gustou de sempre». Así que hasta aquí han decidido venirse este año, seguros de que con ellos arrastrarán a un buen puñado de curiosos y amantes de los automóviles. «Normalmente atrae a moita xente. Sobre todo porque coleccións coma esta non se acostuman a ver. No verán hai máis concentracións, pero non nestas datas», contaba ayer Manuel Diz. Y prometía que en esta exposición móvil se podrán ver auténticas joyas. Vehículos que han logrado mantenerse en plena forma aunque llevan a sus espaldas todo el peso de la historia.