Las obras de asfaltado de la N-550 provocaron ayer en la zona de Cerponzóns, en el acceso a Pontevedra, pequeñas caravanas y circulación lenta. La velocidad fue limitada a 40 kilómetros por hora en la subida hacia la discoteca La Luna y uno de los carriles lentos fue inutilizado en un amplio tramo para hacer posible la colocación del nuevo firme. Todo ello provocó circulación lenta en la zona y pequeños tapones, tanto de entrada como de salida a Pontevedra, a lo largo de buena parte de la jornada. La mejora del asfaltado de la N-550 entre Pontevedra y Barro es ya perceptible en buena parte del recorrido. Estas obras habían sido solicitadas reiteradamente por alcaldes de la zona y también desde la Diputación. Políticos del PP denunciaron entonces el mal estado de la vía y reclamaron la intervención urgente de Fomento para remediar la situación.