Estampas que deja San Benito

M. Alfonso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Con mucha devoción y alegría festejó ayer la comarca de O Salnés la celebración de San Benito. Tras un año sin rendir homenaje a este santo en invierno, pues la Semana Santa impidió los festejos en el 2008, miles de fieles se acercaron ayer a Meaño, Meis y Cambados para darle las gracias por los favores prestados y asistir a las misas y procesiones. Como ya viene siendo habitual, las tres iglesias se quedaron pequeñas para acoger a todos los asistentes. Pero con mucha paciencia y calma, todos consiguieron acercarse a besar el manto del santo y a depositar sus ofrendas.

En Cambados, la celebración cuenta desde hace un año con la colaboración de la asociación Volandeira. La entidad sacó ayer de nuevo a la calle a sus cabezudos, que recorrieron la plaza de Fefiñáns entre las miradas de admiración de pequeños y mayores. También ofrecieron todo un concierto de música y baile tradicional. Vamos, que la de ayer fue una jornada de fiesta por todo lo alto para dar gracias al querido San Benito. Tradiciones y ofrendas. Además de la fiesta, la de ayer también fue una jornada de tradición. De esa ley no escrita que obliga a los vecinos de estos tres municipios a degustar una tapa de callos. De esa otra que llena al santo de regalos para darle las gracias por los favores prestados y que permite que la imagen luzca un manto de colores, incluso en tiempos de crisis. Y de una más que permite subastar esas ofrendas. Estampas todas ellas que ayer pudieron verse en la comarca de O Salnés y que forman parte de su tradición. Porque San Benito sigue siendo uno de los más queridos en estas tierras. Y eso se nota.