Espabilar o pasar a la oposición

AROUSA

Los socialistas, que se estrellaron el 1-M en el rural, se están jugando con sus divisiones crónicas la alcaldía de Vilagarcía

15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Existe, en el seno del PSdeG, una larga tradición de navajeo interno que ni siquiera la llegada al poder es capaz de aplacar. Aupado a la presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño creyó en un momento dado que podía prescindir de la estructura de su partido. Y se equivocó. Los problemas entre alcaldes y barones, a los que nadie conocía en las consellerías socialistas, y el sindicato de universitarios profilácticamente apolíticos que las gestionaban lastraron, prácticamente desde su inicio, la actuación del PSOE desde el Ejecutivo autonómico. Lo cual no evitó que, en su último congreso, los del puño y la rosa regalasen a su entonces secretario xeral un respaldo del 97%. Pero ese abrigo aparentemente cálido no hizo sino ocultar el verdadero enfrentamiento de fondo, que se palpó en todo su dramático esplendor antes, durante y después de la campaña del 1-M, encarnado en las figuras del propio Touriño y del vicesecretario general y número dos del PSOE, José Blanco .

Viene todo esto a cuento porque la convivencia de tan distintas formas de abordar la acción política se trasladó también a Arousa. No comenzó la cosa muy bien cuando el candidato crítico derrotado en la asamblea de Vilagarcía, Tuco Renda , afirmó de buenas a primeras que su grupo estaba dispuesto a trabajar por la victoria en las urnas, como si los militantes a los que representa no lo fuesen del mismo partido cuya secretaría local desempeña Tania García . Es más, hay quien interpreta que el impulso a la candidatura de Renda pudo venir, en su día, de una más que considerable altura. Llegados los comicios, en fin, aquello derivó en el desarrollo de dos campañas paralelas, en ocasiones inconexas, sobre el terreno. Demasiado para que el asunto terminase bien.

Problemas de proximidad

No es menos cierto que, con los resultados en la mano, es fácil comprobar que, por ausencias, dejaciones o la razón que sea, el PSOE vilagarciano está necesitado de un buen trabajo de campo. Le hacen falta enormes dosis de esa proximidad a los problemas cotidianos del vecino que un histórico del socialismo arousano como Sito Vázquez , alcalde durante diez años de la misma Vilanova que hoy señorea el PP de Durán sin que nadie le tosa, reclama como valor irrenunciable de la labor política.

Comparando la cosecha electoral del 1-M con lo ocurrido cuatro años antes, se observa que la caída del PSOE es especialmente acusada en el ámbito rural (9 puntos), así como en Vilaxoán y en la zona sur del municipio (5,6 puntos menos). Precisamente, las dos zonas que dieron la victoria a los socialistas vilagarcianos en las autonómicas del 2005. En el centro de la ciudad las cosas no van mejor, puesto que la ligera ventaja que obtuvo el PP cuatro años atrás, de apenas unas décimas, se ensancha ahora a casi 9 puntos. En Carril, mientras tanto, los conservadores crecen hasta abrazar una mayoría absoluta clara.

En 8 de los 25 colegios de la capital arousana (casa da cultura, Anexo A Lomba, Sobradelo, Aralde, Carril, A Laxe, Cea y Castroagudín) los populares superan la suma de los votos del bipartito, y en cuatro de ellos (casa da cultura de Rey Daviña, Aralde, A Laxe y Castroagudín) rebasan el 50% de los sufragios. En el 2005, los socialistas ganaron en 13 colegios. Ahora solo lo hacen en tres: Piñeiriño, Cotarelo (por un solo voto) y Guillán, la única demarcación en la que el puño y la rosa abre una diferencia importante, de 8 puntos, con respecto a la gaviota.

Los conservadores obtienen su mejor resultado (54,1%) en Aralde y el peor en O Piñeiriño (35,9%). El PSOE, en Guillán (44,4%) y A Laxe (27,3%). El BNG, en Bamio (17,5%) y Castroagudín (6,5%). E Izquierda Unida experimenta un ascenso generalizado, llegando a sumar el 7,9% de los votos emitidos en el colegio de Vilaxoán.

Los nacionalistas, a su vez, deberían prestar atención a Carril, donde caen 7 puntos, al rural y a varias demarcaciones del centro, pues en el Anexo A Lomba y en Fexdega no llegan a alcanzar el 9% de las papeletas.

Un acuerdo estratégico

En el 2011 se cumplirán 20 años de la llegada del PSOE a la alcaldía. Tal como está el patio, los socialistas tienen buenas razones para sellar cuanto antes la paz interna y buscar un acuerdo estratégico entre quienes, le pese a quien le pese, son sus dos principales referentes: Modesto Pose y Javier Gago . Porque son el PP de Tomás Fole y la IU de Juan Fajardo los que vienen cabalgando la ola. Y el golpe de mar puede sentar al PSdeG en la oposición dos décadas más tarde si no espabila. Al tiempo.