La candidata vilagarciana asegura sentir muy buenas sensaciones de cara al domingo y considera «ridículo» que los socialistas empleen el mensaje del miedo a la derecha
27 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La campaña se acaba. Y Marta Rodríguez Arias dice sentirse cansada pero al mismo tiempo muy satisfecha.
-Todo apunta a un recuento muy reñido. ¿Lo ve así?
-Sí, es algo que se percibe. Nuestra campaña la basamos en la calle, hablando con las personas. Mucha gente en las parroquias nos ha dicho que no son del PP, pero que están defraudados y nos van a dar una oportunidad. La gente está defraudada con este bipartito. Lo que viví este martes con Rajoy en la plaza no lo había vivido antes con la visita de ningún político del partido. La gente se agolpaba a su alrededor, le pedía que solucionase esta situación, le hablaba de situaciones personales y familiares dramáticas, le decía que la Xunta estaba despilfarrando nuestro dinero.
-Les acusan a ustedes de ir coaligados con la abstención.
-Bueno, a mí lo que me parece un poco ridículo es que el PSOE eche mano de ese viejo mensaje, el mensaje del miedo. Me parece una burla para los ciudadanos que estamos atravesando una situación muy complicada. Fueron ellos quienes prometieron un gran cambio y lo único que tenemos es un cambio a peor. Un Gobierno al que los gallegos no le importamos, y en campaña su único mensaje es que el PP no puede volver a gobernar. Ese mensaje de que queremos la abstención es falso, una auténtica mentira.
-Sin embargo, su mensaje, el cambio sobre el cambio, ¿no es un poco contradictorio? ¿No supone renegar de los 16 años de Fraga, por ejemplo?
-No, mire, en absoluto renegamos de los 16 años de Gobierno en la Xunta. Estamos muy orgullosos, sobre todo porque a Fraga no lo puso ahí el PP, sino todos los gallegos que durante tantos años le dieron la mayoría absoluta. Eso es algo que el PSOE llega a menospreciar, y me parece una falta de respeto al electorado. Parece que los votantes solo son inteligentes cuando respaldan al Partido Socialista. Lo que sucede es que ahora hay una situación distinta. Fraga ya no está. Tenemos un candidato joven, que se presenta por primera vez. La sociedad evoluciona y el partido debe hacerlo también.
-¿Cuál es su prioridad?
-Alberto [Núñez Feijoo] lo ha dicho en dos ocasiones. Un plan específico para salir de la crisis económica, que tiene que ser aprobado en los 100 primeros días. Con austeridad, porque haciendo recortes en la Administración se puede ahorrar mucho dinero para destinarlo al empleo y al bienestar. Un bienestar que se centra en la sanidad, que está en su peor nivel, y en las personas que más ayuda necesitan, los dependientes, que vieron cómo ese dinero que tanto precisaban se gastaba en publicidad. En el PP nos comprometemos a no gastar un solo duro en propaganda.
-Usted ha sido muy crítica con el estado de la sanidad. Pero la Xunta sostiene que las listas de espera se han reducido a la mitad desde el 2005.
-No sé de dónde sacan esos datos. Es intentar negar la realidad maquillando las cifras.
-¿Realmente cree que existe un conflicto lingüístico?
-Creo que no existía hasta hace poco tiempo. No sé si ese conflicto le pudo interesar al BNG, pero al final se llegó a palpar lo que nunca había sucedido con la promoción del gallego.
-La ley de normalización es la misma que el PP aprobó.
-Sí, pero hay un decreto nuevo. La aplicación de la ley pasa por derogar ese decreto y sentarse a escuchar a las personas.
-¿Es partidaria de segregar la educación en gallego y castellano, como Galicia Bilingüe?
-No creo que ni la sociedad ni los padres quieran eso, sino una convivencia armónica. Es un tema muy profundo y delicado.
-Pongamos que gobiernan. ¿En qué le gustaría trabajar?
-Con la reducción que va a hacer Núñez Feijoo, con 10 conselleiros y solo 5 delegaciones, eso la verdad no me preocupa. Cuando sea presidente estaré todos los días con él y seré machacona para que Vilagarcía tenga lo que se merece.