Aulas vacías gracias al boca a boca

AROUSA

Fueron pocos los estudiantes que no se enteraron de que ayer no había clase, y los despistados se volvieron a casa contentos y acompañados de sus resignados padres

10 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los hogares en los que habitan escolares fueron una fiesta el domingo a partir de las ocho de la tarde, cuando los medios de comunicación empezaron a informar de que Educación había suspendido las clases en toda Galicia. Tras la euforia inicial, los niños empezaron a llamar por teléfono a sus amigos para contarles que tenían un día de vacaciones inesperado. Fue quizás por ello que no hubo muchos despistados en la mañana de ayer. A las 9.00 horas, el colegio de A Escardia, en Vilagarcía, estaba vacío; tan solo rondaban por allí algunos periodistas, la Policía Local y el conserje. Del centro salía un alumno que no se había enterado de la buena nueva y que volvía para casa acompañado de su padre. No iban contentos; el progenitor, seguramente pensando en qué hacer con el pequeño a lo largo del día, y el niño, echando de menos las sábanas de las que se había tenido que despegar. En el Anexo A Lomba entraban un cuarto de hora después, pero la estampa era parecida. Tan solo una alumna había acudido al centro, pero a preguntar, más que nada, ya con la mosca detrás de la oreja. «No sabía muy bien si se habían suspendido las clases en toda Galicia o solo en el norte», explicaban en el centro. Algunos padres habían llamado por teléfono a primera hora para asegurarse antes del enviar a los niños. A la entrada, una conductora aparcaba en una de las plazas reservadas para los profesores. «Total no hay clase», decía convencida cuando se le advirtió de que allí no podía dejar el coche. Avisados desde el viernes En O Piñeiriño hubo más despistes, y sí que apareció un grupo de escolares decididos a acudir a clase contra viento y marea. Informados de la cuestión, se volvieron a casa, pero había más resignación que enfado por no haber informado antes la Consellería de Educación de la decisión tomada. En realidad, muchos alumnos estaban avisados ya desde el viernes, porque en varios centros se les informó de que estuvieran atentos a las noticias ante la posibilidad de que el lunes se decidiese cerrar los colegios a causa del temporal. Es de suponer que más de uno habrá lanzado al cielo sus plegarias, y que a las ocho de la tarde hayan celebrado que sus sueños se hayan hecho esta vez realidad.